La característica más distintiva de La edad de la razón, al igual que todas las obras de Paine, es su estilo lingüístico.
Cuando James Monroe garantizó su puesta en libertad en 1794, comenzó inmediatamente a trabajar en la segunda parte de La edad de la razón, a pesar de su frágil salud.
No fue sino hasta la publicación de la obra de Paine, más entretenida y popular, cuando el deísmo alcanzó a las clases medias y bajas americanas.
François Lanthenas, que tradujo La edad de la razón al francés en 1794, escribió que fue publicada por primera vez en Francia en 1793, pero no se ha podido identificar categóricamente ningún libro que se ajuste a esta descripción.
Los argumentos de Paine contra la Biblia a menudo restan fuerza a sus propias obras anteriores, las cuales dependen, en gran medida, de citar las Escrituras.
La edad de la razón de Paine encendió la ira de los británicos lo suficiente como para no sólo iniciar una serie de acciones judiciales de parte del gobierno, sino también una guerra de panfletos.
En la Parte II de La edad de la razón, hará exactamente eso, mostrando muchas contradicciones de la Biblia.
En los Estados Unidos, La edad de la razón inicialmente dio origen a una especie de «renacimiento» deísta, pero el libro luego fue brutalmente atacado y no tardó en ser olvidado.
La edad de la razón tiene sus raíces intelectuales en la tradición de David Hume, Spinoza y Voltaire.
Para 1796, todos los estudiantes de Harvard recibían una copia de la refutación del obispo Watson del libro de Paine.
Los relatos cuáqueros de conversiones también influyeron en el estilo del libro de Paine.
Muchas de ellas respondían específicamente al ataque de Paine a la Biblia en la Parte II (cuando Thomas Williams fue procesado por imprimir la Parte II, resultó evidente que su circulación había superado con creces la de la Parte I).
