Apolo ayudó a Paris a matar a Aquiles guiando la flecha de arco hasta el talón de éste.
En la ciudad cretense de Dreros, fue hallada una estatuilla de Apolo realizada en el estilo orientalizante temprano de finales del siglo VIII a.
Apolo, un dios de la música, se enamoró del instrumento y ofreció permitir el intercambio del ganado por la lira.
Como dios de la colonización, Apolo aconsejaba sobre las colonias, especialmente durante la época de mayor apogeo, del 750 al 550 a.
Apolo mató a Pitón pero fue castigado por ello, ya que Pitón era un hijo de Gea.
Percy Bysshe Shelley compuso un Himno de Apolo (1820), y su instrucción de las Musas fue el tema de Apolo Musageta (1927–1928) de Stravinski.
Apolo es relacionado a menudo con el punto medio, siendo éste el ideal griego de moderación y una virtud opuesta a la gula.
Apolo exigió su liberación, y los aqueos terminaron por ceder, provocando indirectamente la furia de Aquiles, que es el tema de la Ilíada.
Los principales festivales celebrados en honor de Apolo eran las Boedromias, Carneas, Carpias, Dafneforias, Delias, Jacintias, Metageitnias, Pianepsias, Pitias y Targelias.
En la época de Augusto, que se consideraba a sí mismo bajo la especial protección de Apolo, su culto se desarrolló y se convirtió en uno de los principales dioses de Roma.
De esta forma Apolo llegó a ser reconocido como dios de la música.
Apolo aparece a menudo en el arte y la literatura contemporáneos.
Los atributos más comunes de Apolo eran el arco y la flecha.
También se ha sugerido que Apolo procede de la divinidad hurrita e hitita Aplu, que era ampliamente invocada durante los años de plaga.
En la poesía posterior Peán es invocado independientemente como dios de la curación.
