Shanghái

Shanghái (pronunciado: "shan-jái", en chino estándar , , shanghainés: "zåhae", literalmente: 'en el mar') es la y una de las con más de 20 millones de habitantes.
Situada en China del Este, Shanghái yace en el delta del río Yangtsé, centrada en la costa del mar de la China Oriental y es administrada al máximo nivel con la categoría de municipio de control directo.
El área donde se sitúa la ciudad fue colonizada y asentada por los refugiados que huían de los mongoles hacia el 960-1126 d. C. Antiguamente se dedicaba a la pesca y textiles pero su importancia creció en el siglo XIX gracias a su localización estratégica como puerto de mar y por ser forzada a abrirse al tráfico internacional por el Tratado de Nankín en 1842. Shanghái fue floreciendo como eje comercial entre China y las potencias coloniales y como nodo financiero y comercial a partir de 1930. La población occidental comenzó a abandonar la zona a comienzos de la Guerra del Pacífico en 1941 hasta que finalmente, tras la revolución y guerra civil, en 1949 la actividad de Shanghái se redujo considerablemente dejando de recibir inversión extranjera. Con las reformas económicas durante la década de los 90, Shanghái experimentó un espectacular crecimiento financiero y turístico, siendo sede de numerosas empresas multinacionales y vanguardistas rascacielos. Actualmente es el mayor puerto del mundo por volumen de mercancías.
La ciudad es un destino turístico por sus monumentos como el Bund, el Templo del Dios de la Ciudad, los rascacielos del Pudong y como centro cosmopolita de la cultura y el diseño, por otro lado acogió la Exposición Universal de 2010 sobre el urbanismo del futuro. A día de hoy Shanghái es descrita habitualmente como la «pieza estrella» de la economía de mayor crecimiento del mundo inmersa en una competición con Hong Kong por convertirse en la mayor urbe de China.
Administrativamente, Shanghái es una de las cuatro municipalidades de la República Popular China administradas directamente por el gobierno central del país. Shanghái es la capital económica de China. Ocupa una superficie de 6340 km². La lengua local no es el mandarín, sino el shanghainés, una variedad de chino wu (吳語, "wúyǔ").
Los dos sinogramas de Shanghái (上, "shàng", y 海, "hǎi") significan literalmente ‘arriba, sobre, o por encima’ y ‘mar’, respectivamente. La primera mención de este nombre data de la Dinastía Song (siglo XI), momento en el que en la zona ya existía una confluencia de ríos y una ciudad con ese nombre. La interpretación local oficial dice que se refiere a ‘el tramo alto del mar’. Algunos historiadores chinos han concluido que debido a los cambios en la línea costera y el nivel del mar durante la dinastía Tang, Shanghái se hallaba literalmente sobre el mar.
Sin embargo, otra lectura, sobre todo en mandarín, añade el sentido de ‘ir hacia el mar’, algo coherente a su estatus de puerto marítimo. Al voltear los sinogramas resulta Hǎishàng (海上) un topónimo más poético usado a menudo en relación a las artes y gastronomía shanghainesas.
Shanghái es abreviado en chino como Hù (沪) aunque otro alias común es Shēn (申). El primero deriva de un antiguo nombre del Río Wusong, Hu Du (沪渎), mientras que el segundo proviene del nombre de Chunshen Jun (春申君), un noble local y venerado héroe del Reino Chu en el siglo III a. C. cuyo territorio incluye la zona de Shanghái.
Shanghái empezó a cobrar importancia como ciudad durante la dinastía Han cuando se empezaron a desarrollar la pesca y la industria de la sal. En 1074, durante la Dinastía Song Shanghái fue ascendida de la categoría de aldea (cun) a pueblo comercial (zhen) y en 1172, se construyó un segundo rompeolas para estabilizar la costa del océano complementando el dique existente.
En la dinastía Yuan desde 1292 hasta que se convirtió oficialmente en ciudad en 1297, fue considerada un mero distrito (xian) administrado por la prefectura (fu) de Songjiang (松江).
En el siglo XII Shanghái era ya un centro importante de la industria del algodón.
A principios del siglo XIX, Shanghái se convirtió en el principal centro industrial y comercial de China debido a su situación estratégica, cercana al río Yangzi, que facilitaba el comercio con Occidente. Al finalizar la Primera Guerra del Opio, en 1842, los británicos exigieron, por medio del Tratado de Nankín, que Shanghái y otros puertos se abrieran al comercio internacional, de manera que varias zonas de la ciudad quedaron bajo «concesiones»: inglesa, francesa y estadounidense. En 1932, Shanghái era la quinta ciudad más grande del mundo y hogar de 70 000 extranjeros.
En 1937, tras la Batalla de Shanghái, la ciudad cayó en manos de los japoneses. Esta ocupación duró hasta 1945. Durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en punto de refugio de miles de europeos.
Con el triunfo de la Revolución China en 1949, muchos de los empresarios extranjeros desplazaron sus negocios a Hong Kong. Sin embargo, Shanghái recuperó su importancia económica con rapidez y hoy en día es uno de los motores industriales de China.
Asentado en el Delta del Río Yangtze, costa este de China, Shanghái es aproximadamente equidistante entre Pekín y Hong Kong. La municipalidad entera consta de la península entre el río Yangtze y la bahía de Hangzhou, la isla de Chongming (la 3ª mayor de China) y varias islas pequeñas. Limita al norte y oeste con la provincia de Jiangsu, al sur con Zhejiang y al este con el Mar de China Oriental. El río Huangpu, afluente del Yangtze, divide la ciudad en dos: en su ribera occidental se halla el casco o centro histórico, Puxi, y en la oriental surge el distrito financiero, Pudong.
Shanghái se asienta en una llanura aluvial por lo que la mayoría de sus 6218 km² son terreno llano de 4 metros de elevación media.
El punto más alto se encuentra en la isla Dajinshan con 103 metros.
Por ello sus nuevos rascacielos necesitan ser construidos con cimientos profundos y fuertes para evitar su hundimiento. La ciudad posee diversos ríos, canales, riachuelos y lagos, siendo conocida por la riqueza del agua del área drenada del Lago Taihu.
Durante los años 50 el gobierno popular levantó, en lo que antiguamente era el hipódromo creado por los británicos, la Plaza del Pueblo y en ella se han instalado edificios emblemáticos como el Ayuntamiento, el Museo de Shanghái o el Gran teatro de Shanghái. Por otra parte, en Lujiazui, el CBD de Shanghái, se construirán 50 nuevos rascacielos que se sumarán a los 110 ya existentes de aspecto futurista. En dicho distrito se erige actualmente (junio de 2010) el Centro Financiero Internacional Shanghái Hills, que es el edificio más alto de Shanghái, con 101 pisos y 492 metros de alto. El proyecto será finalizado en 2012.
Sin embargo, la conciencia medioambiental está creciendo y la ciudad está invirtiendo en proyectos de recuperación del entorno. Uno de ellos es la limpieza del pequeño río Suzhou que cruza el centro histórico de la ciudad y que se finalizó en 2008.
El gobierno también fomenta el uso de autobuses y taxis GLP de bajo consumo, y aunque la contaminación atmosférica es inferior a otras ciudades chinas como Pekín, su rápido desarrollo durante los años 1990 y 2000 la mantienen a un nivel elevado con respecto a otras ciudades del globo en condiciones similares.
Aunque Shanghái no está directamente en contacto con el mar (la costa está a 40 kilómetros), la proximidad de la desembocadura del río Yangtze (a 20 kilómetros) y del lago Taihu hacen que la ciudad mantenga unos índices elevados de humedad durante todo el año. Shanghái posee un clima subtropical húmedo (Cfa) con estaciones marcadas: en invierno, los vientos norteños de Siberia causan verdaderos desplomes de temperaturas y se suelen dar uno o dos días de nevadas al año. En verano, las temperaturas y la humedad son altas, haciendo de esta estación otra época muy dura para la población local. La temperatura más alta registrada en la ciudad fue de 38 °C y la más baja de -15 °C.
En ocasiones se presentan nieves y notables tormentas de verano. Además, los tifones no son raros en Shanghái, aunque ninguno de ellos ha causado daños de importancia.
Las temporadas más suaves y frescas del año son la primavera y el otoño, que suelen ser nubladas y secas. Shanghái disfruta de 1778 horas de sol al año y el período de precipitaciones se concentra entre la primavera y el otoño, con los monzones.