Londres

Londres ("London" en inglés, ) es la capital de Inglaterra y del Reino Unido, y la mayor ciudad y área urbana de Gran Bretaña y de toda la Unión Europea. Situada a orillas del río Támesis, Londres es un importante asentamiento humano desde que fue fundada por los romanos con el nombre de "Londinium" hace casi dos milenios. El núcleo antiguo de la urbe, la City de Londres, conserva básicamente su perímetro medieval de una milla cuadrada. Desde el siglo XIX el nombre «Londres» también hace referencia a toda la metrópolis desarrollada alrededor de este núcleo. El grueso de esta conurbación forma la región de Londres y el área administrativa del Gran Londres, gobernado por el alcalde y la asamblea de Londres.
Londres es una ciudad global, uno de los centros neurálgicos en el ámbito de las artes, el comercio, la educación, el entretenimiento, la moda, las finanzas, los medios de comunicación, la investigación, el turismo o el transporte. Es el principal centro financiero del mundo y una de las . Londres es también una capital cultural mundial, la ciudad más visitada considerando el número de visitas internacionales y tiene el mayor sistema aeroportuario del mundo según el tráfico de pasajeros. Asimismo, las 43 universidades de la ciudad conforman la mayor concentración de centros de estudios superiores de toda Europa. En el año 2012 Londres se convirtió en la única ciudad en albergar la celebración de tres Juegos Olímpicos de Verano.
En esta ciudad multirracial convive gente de un gran número de culturas que hablan más de trescientos idiomas distintos. La Autoridad del Gran Londres estima que en 2015 la ciudad tiene 8,63 millones de habitantes, una cifra que la convierte en el municipio y que supone el 12,5 % del total de habitantes del Reino Unido. El área urbana del Gran Londres, con 8 278 251 habitantes, es la , pero su área metropolitana, con una población estimada de entre 12 y 14 millones, es la mayor del continente. Desde 1831 a 1925 Londres, como capital del Imperio británico, fue la ciudad más populosa del mundo.
Londres cuenta con cuatro enclaves declarados Patrimonio de la Humanidad: la Torre de Londres, el Real Jardín Botánico de Kew, el sitio formado por el Palacio, la Abadía de Westminster, la Iglesia de Santa Margarita y Greenwich (donde se encuentra el Real Observatorio que marca el meridiano de Greenwich y el tiempo medio). Otros lugares famosos de la ciudad son el Palacio de Buckingham, el London Eye, Piccadilly Circus, la Catedral de San Pablo, el Puente de la Torre o Trafalgar Square. Londres cuenta también con numerosos museos, galerías de arte, bibliotecas, eventos deportivos y otras instituciones culturales como el Museo Británico, la National Gallery, la Tate Modern, la Biblioteca Británica y los cuarenta teatros del West End. El metro de Londres, que en 2013 cumplió 150 años, es el más antiguo del mundo.
La etimología de Londres es incierta. Es un topónimo muy antiguo que aparece en fuentes del siglo II d. C. Hacia el 121 d. C. aparece citada como "Londinium", término que apunta a un origen britanorromano del asentamiento. El primer intento de aclaración, hoy descartado, se atribuye a Godofredo de Monmouth, quien en su "Historia Regum Britanniae" sostenía que el topónimo provenía de un tal rey Lud que supuestamente tomó la ciudad y la nombró "Kaerlud".
Desde 1898 se aceptó comúnmente que el topónimo tenía origen celta y significaba "lugar perteneciente a un hombre llamado *Londinos", pero esta explicación también ha sido rechazada. En 1998 Richard Coates propuso la explicación de que el nombre proviene del hidrónimo antiguo europeo *"(p)lowonida", que significa «río demasiado ancho para vadearlo», y sugirió que era un nombre que se daba al tramo del río Támesis a su paso por Londres. De este topónimo derivaría su forma céltica, *"Lowonidonjon", aunque la transformación de la palabra es demasiado grande. La dificultad es conciliar el nombre latino, "Londinium", con el que se le da en el idioma galés moderno, "Llundain". No se puede descartar la posibilidad de que este nombre galés se tomara prestado del inglés en tiempos posteriores y por tanto no pueda ser tomado como referencia para la reconstrucción del nombre original de la ciudad. Oficialmente, hasta 1889 el nombre Londres solo se aplicó a la City, pero desde entonces se refiere también al condado de Londres y al Gran Londres.
Aunque se han hallado restos expandidos de asentamientos britanos en la zona, la primera población fue fundada por los romanos en el año 43 d. C. Sin embargo, solo diecisiete años después, en el año 61, la tribu de los icenos de la reina Boudica asaltó y quemó la colonia romana. La ciudad reconstruida pronto prosperó y en el año 100 sucedió a Colchester como capital de la provincia romana de Britania. En su apogeo bajo gobierno latino durante el siglo II d. C., "Londinium" alcanzó una población de unas 60 000 personas. Hacia el siglo VII los anglosajones ya habían creado un nuevo asentamiento llamado "Lundenwic" unos dos kilómetros al norte de la antigua ciudad romana, en torno a lo que hoy es Covent Garden.
Es probable que existiera un puerto pesquero y comercial en la desembocadura del río Fleet y que este prosperara hasta que fue tomada por los vikingos, cuyos ataques obligaron a sus habitantes a trasladarse aguas arriba, al lugar de la antigua colonia romana con la finalidad de aprovecharse de la protección de sus murallas. Los ataques vikingos se incrementaron hasta el año 886, cuando el rey Alfredo el Grande reconquistó Londres y firmó la paz con el líder de los vikingos daneses, Guthrum. La ciudad sajona "Lundenwic" pasó a llamarse "Ealdwic" («Ciudad Vieja»), un topónimo que ha sobrevivido hasta la actualidad como Aldwych, que es la moderna Ciudad de Westminster.
Dos descubrimientos recientes indican que Londres podría ser más antiguo de lo que se pensaba hasta ahora. En 1999 se hallaron restos de un puente de la Edad del Bronce en la orilla norte del puente Vauxhall. Este antiguo puente bien pudo cruzar el Támesis o dar acceso a una isla hoy desaparecida en el centro del río. La dendrología data los maderos encontrados en torno al 1500 a. C. En 2010 se encontraron también en la orilla del Támesis, al sur del puente Vauxhall, los cimientos de una gran estructura de madera fechada hacia el 4500 a. C., aunque la función de esta obra mesolítica es desconocida. Ambos yacimientos están en la orilla sur del río, en una encrucijada natural donde el río Effra desemboca en el Támesis.
Con el colapso del poder romano en el siglo V d. C. "Londinium" dejó de ser una capital y fue abandonada. Sin embargo, desde el siglo VI un asentamiento anglosajón llamado "Lundenwic" se desarrolló hacia el oeste de la colonia romana, cerca de lo que hoy es Covent Garden y la calle Strand, y alcanzó una población de entre diez y doce mil habitantes. En el siglo IX Londres fue repetidamente atacada por los vikingos, circunstancia que obligó a sus residentes a buscar refugio tras las murallas de la antigua "Londinium", río arriba. Tras la unificación del Reino de Inglaterra en el siglo X, Londres, que era la ciudad más grande del reino y su centro de comercio más importante, comenzó a adquirir relevancia como centro político, aunque todavía debía hacer frente a la competencia que le planteaba Winchester, la capital de la Inglaterra anglosajona y centro tradicional del reino de Wessex. En el siglo XI el rey Eduardo el Confesor refundó y reconstruyó la Abadía de Westminster al tiempo que la ciudad de Westminster, a poca distancia río arriba de Londres, se convirtió en la principal residencia real. De ahí en adelante Westminster suplantó a la propia City de Londres como centro del gobierno nacional.
Tras su victoria en la batalla de Hastings, Guillermo, duque de Normandía, fue coronado rey de Inglaterra en la recién acabada Abadía de Westminster el día de Navidad de 1066. Guillermo ordenó levantar la Torre de Londres en el extremo sureste de la ciudad, primero de los muchos castillos normandos construidos en Inglaterra para afianzar el poder de los conquistadores. En 1097 Guillermo II comenzó la construcción del Salón de Westminster junto a la abadía del mismo nombre. Este salón sería el núcleo del nuevo Palacio de Westminster.
Durante el siglo XII las instituciones del gobierno central, que hasta entonces habían acompañado a la corte en sus desplazamientos por todo el reino, crecieron en tamaño y sofisticación y comenzaron a permanecer en un lugar. En la mayoría de los casos este lugar fue Westminster, aunque el tesoro real fue trasladado desde Winchester a la Torre de Londres. Mientras que la ciudad de Westminster se desarrolló como una verdadera capital en términos de gobierno, su vecina City de Londres siguió siendo la ciudad más grande y principal centro de comercio de Inglaterra gracias al florecimiento experimentado bajo su administración única, la Corporación de Londres. Si hacia 1100 la población londinense rondaba los 18 000, en 1300 este número se había incrementado hasta casi 100 000. A mediados del siglo XIV la Peste Negra asoló Londres y se cobró la vida de un tercio de sus habitantes. Poco después, en 1381, Londres fue el centro de la insurrección popular conocida como Rebelión de Wat Tyler.
Durante el período Tudor la Reforma anglicana inició un giro gradual de la fe cristiana hacia el protestantismo. En Londres gran parte de las posesiones de la Iglesia pasaron a manos privadas. Desde la ciudad partía lana inglesa en ingentes cantidades hacia los cercanos puertos de los Países Bajos. El alcance de las empresas marítimas inglesas se extendió mucho más allá de los puertos del noroeste europeo. Tras la reapertura de las rutas comerciales entre los Países Bajos e Inglaterra en enero de 1565 se produjo un fuerte crecimiento de la actividad comercial y ese mismo año se creó el centro de comercio Royal Exchange de Londres. El mercantilismo creció y con el aumento del intercambio comercial con el Nuevo Mundo se crearon monopolios comerciales como la Compañía Británica de las Indias Orientales. Londres se convirtió en el principal puerto del mar del Norte, lugar de embarco y desembarco de muchos migrantes. La población de la ciudad creció desde unos 50 000 habitantes en 1530 hasta alrededor de 225 000 en 1605.
En el siglo XVI vivió en Londres el dramaturgo y poeta William Shakespeare, figura capital del teatro isabelino. En el final del período Tudor en 1603, Londres continuaba siendo un núcleo urbano bastante compacto. El 5 de noviembre de 1605, durante la Conspiración de la pólvora, el rey Jacobo I sufrió un intento de asesinato en Westminster. Durante el siglo XVII la ciudad sufrió varias epidemias de peste, la más devastadora de las cuales fue la llamada Gran plaga de Londres de 1665-66, que acabó con la vida de casi 100 000 londinenses, una quinta parte de su población.
En 1666 se produjo también el famoso Gran Incendio de Londres, que se inició en Pudding Lane, en la City, y se extendió rápidamente arrasando con los edificios de madera de gran parte de la ciudad. La reconstrucción duró diez años y fue supervisada por Robert Hooke. En 1708 se completó la obra maestra del arquitecto Christopher Wren, la Catedral de San Pablo. Durante la época georgiana (siglo XVIII e inicios del XIX) se crearon nuevos distritos, como el de Mayfair al oeste, se construyeron nuevos puentes sobre el Támesis que permitieron la urbanización de la orilla sur del río y se expandió el puerto de Londres río abajo, hacia el este.
En 1762 el rey Jorge III compró la Casa Buckingham, que fue progresivamente ampliada a lo largo de 75 años. Durante el siglo XVIII Londres se vio seriamente afectada por la delincuencia, circunstancia que obligó a crear en 1750 un cuerpo policial profesional, los Bow Street Runners. Entonces más de doscientos tipos de delitos eran castigados con la pena de muerte y hasta mujeres y niños eran ahorcados por hurtos. En esa época hasta un 74% de los niños morían antes de cumplir cinco años. Las cafeterías se convirtieron en lugares populares para debatir ideas, la alfabetización comenzó a generalizarse y el desarrollo de la imprenta —que en Londres tuvo su centro en Fleet Street— puso las noticias a disposición del pueblo. En palabras del poeta británico Samuel Johnson:
Londres fue la ciudad más grande del mundo entre 1831 y 1925, coincidiendo con el apogeo del Imperio británico. El hacinamiento de los habitantes de la ciudad provocó el estallido de varias epidemias de cólera: la de 1848 provocó 14 000 muertes y la de 1866 unas 6000. El creciente número de tráfico rodado pronto congestionó la circulación por la ciudad, lo que llevó a la creación de la primera red ferroviaria local. La Metropolitan Board of Works, organismo gestor del crecimiento de la ciudad por aquel entonces, supervisó la expansión de las infraestructuras en la capital y los condados circundantes. Este organismo fue sustituido en 1889 por el London County Council.
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) afectó de lleno a Londres, en especial el bombardeo sistemático a que fue sometida por los aviones de la "Luftwaffe" alemana durante el denominado "Blitz". Estos ataques se cobraron la vida de más de 30 000 londinenses y arrasaron grandes zonas de la ciudad. Inmediatamente después de la guerra mundial la capital albergó los Juegos Olímpicos de 1948, que se celebraron en el viejo estadio de Wembley cuando la ciudad apenas se había recuperado de los efectos del conflicto.
En 1951 se celebró en el South Bank del río la exposición de arte llamada Festival of Britain. En 1952 la denominada Gran Niebla, más densa de lo habitual y contaminada con azufre, se cobró la vida de unos 12 000 londinenses. Desde la década de 1940 la ciudad ha sido lugar de destino de numerosos inmigrantes, generalmente procedentes de países de la Commonwealth como Jamaica, India, Bangladés y Pakistán, lo que ha hecho de Londres una de las ciudades con mayor diversidad étnica de toda Europa.
A partir de mediados de la década de 1960, la capital británica comenzó a ser un centro mundial de cultura juvenil, ejemplificado por el movimiento de la subcultura llamado Swinging London, asociado particularmente a las zonas de King's Road, Chelsea y Carnaby Street. Esta forma de marcar tendencia fue revivida en la década siguiente por la moda punk. En 1965 se ampliaron los límites políticos de Londres para abarcar el crecimiento de su área urbana y para ello se creó el Consejo del Gran Londres. Durante el conflicto de Irlanda del Norte, Londres fue escenario de varios ataques terroristas con bombas perpetrados por el IRA Provisional. La desigualdad racial estalló con el disturbio de Brixton de 1981.
La población del Gran Londres disminuyó progresivamente en las tres décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, pues pasó de un pico estimado en 8,6 millones de habitantes en 1939 a los 6,8 millones registrados en los años 1980. El puerto principal de la ciudad se trasladó río abajo, a Felixstowe y Tilbury, mientras que los antiguos muelles de la ciudad, los London Docklands, se convirtieron en el gran complejo de negocios de Canary Wharf. El auge financiero fue confirmado por el creciente papel de Londres como centro mundial de finanzas desde los años 1980.
En 1982 se completó la Barrera del Támesis, destinada a proteger Londres de las mareas excepcionalmente altas del mar del Norte. En 1986 se abolió el Consejo del Gran Londres, lo que dejó a la capital británica como la única gran ciudad sin una administración central. Esta fue restablecida en el año 2000 con la creación de la Autoridad del Gran Londres. Para celebrar la entrada en el nuevo milenio se construyeron varios edificios hoy emblemáticos de la capital británica: el Millennium Dome, el London Eye y el Millennium Bridge. El 7 de julio de 2005 una serie de ataques terroristas en las líneas del metro y autobuses de Londres, perpetrados por fundamentalistas islámicos, causó 56 muertos y 700 heridos. Tan solo un día antes Londres había obtenido la celebración de unos juegos olímpicos, los terceros de su historia, que se celebraron entre los meses de julio y agosto de 2012. En enero de 2015, la población del Gran Londres se estimó en 8,63 millones de habitantes, siendo este el pico demográfico más alto desde 1939.
La administración de Londres está compuesta por dos niveles: uno estratégico a escala de toda la ciudad y otro local. La administración de la ciudad es coordinada por la Autoridad del Gran Londres (GLA por sus siglas en inglés) y la administración local es gestionada por otras 33 autoridades menores. La GLA está formada por dos organismos electos: el alcalde de Londres, que tiene poderes ejecutivos, y la Asamblea de Londres, que supervisa las decisiones del alcalde y puede aprobar o rechazar sus propuestas presupuestarias anuales. La sede del GLA es el Ayuntamiento, ubicado en Southwark, y el alcalde actual es el laborista Sadiq Khan. La estrategia de planificación del alcalde se publicó con el nombre de «London Plan». Las autoridades locales son los consejos de los 32 municipios de Londres y la Corporación de la City de Londres, responsables de la mayoría de servicios como escuelas, servicios sociales, mobiliario urbano y recogida de basuras. Algunas funciones, como la gestión de residuos, se proporcionan a través de acuerdos conjuntos.
La policía del Gran Londres, con la excepción de la «City», es la Policía Metropolitana de Londres, dependiente de la Autoridad de la Policía Metropolitana. La «City de Londres» tiene su propio cuerpo policial, la Policía de la City de Londres. Por su parte, la British Transport Police se ocupa de la seguridad en el transporte ferroviario y el metro de la ciudad.
La London Fire Brigade es el servicio de bomberos del Gran Londres, depende de la London Fire and Emergency Planning Authority y es el tercer servicio de bomberos más grande del mundo. Del parque de ambulancias del Servicio Nacional de Salud se ocupa el Servicio de Ambulancias de Londres, que es el mayor servicio de ambulancias gratuitas de todo el mundo. Las Ambulancias Aéreas de Londres operan en conjunción con el LAS. De la seguridad en el río Támesis se encargan los Guardacostas de Su Majestad y la Royal National Lifeboat Institution.
Londres es la sede del Gobierno del Reino Unido, ubicado alrededor del Palacio de Westminster. Muchas de las dependencias del gobierno se encuentran cerca del Parlamento, especialmente a lo largo de Whitehall, donde se halla la residencia del Primer Ministro, en el número 10 de Downing Street. El Parlamento del Reino Unido ha sido y es ejemplo para muchos otros sistemas parlamentarios de todo el mundo. En el parlamento británico hay 73 miembros de Londres, representantes de los distritos electorales locales en la Cámara de los Comunes del Reino Unido.
El Gran Londres es la subdivisión administrativa de más alto nivel que engloba toda la ciudad. La pequeña y antigua City de Londres contuvo en el pasado a toda la urbe. Aunque el área urbana de la ciudad creció enormemente con el paso de los siglos, la corporación municipal se resistió a amalgamarla con sus suburbios, algo que causó que «Londres» fuera definido de muchas maneras para diferentes propósitos. Esta situación llegó a ser motivo de debate legal. Sólo el cuarenta por ciento del Gran Londres queda cubierto por el distrito postal de Londres, es decir, dentro del cual «Londres» forma parte de las direcciones postales. El prefijo telefónico de Londres (020) cubre una gran área, similar en tamaño al Gran Londres, aunque algunos distritos exteriores quedan excluidos. Normalmente el área que queda dentro de la autopista de circunvalación M25 es lo que se considera Londres.
La expansión del área urbana de la ciudad queda impedida en la actualidad por el Cinturón Verde Metropolitano, aunque algunas zonas urbanizadas se extienden más allá de sus límites y quedan englobadas bajo la definición de Área Urbana del Gran Londres. Más allá se encuentra la vasta área metropolitana de Londres. Para algunos propósitos la ciudad se suele dividir en Londres interior y Londres exterior, y de forma natural está dividida en norte y sur por el río Támesis. Las coordenadas del centro de la ciudad, que tradicionalmente se considera ubicado en Charing Cross, cerca de la confluencia de Trafalgar Square con Whitehall, son aproximadamente .
Dentro de Londres, tanto la City como la ciudad de Westminster tienen estatus de ciudad, mientras que la City y el resto del Gran Londres son los . Con el paso del tiempo el Gran Londres ha ido incorporando áreas que antaño pertenecieron a los de Middlesex, Kent, Surrey, Essex y Hertfordshire. Curiosamente, el estatus de Londres como capital de Inglaterra, y después de todo el Reino Unido, nunca ha sido garantizado ni confirmado oficialmente (ni por escrito ni por ninguna ley). Su posición se formó a través de la convención constitucional, que le otorgó su estatus de capital "de facto" como parte de la constitución no escrita del Reino Unido. La capital de Inglaterra pasó de Winchester a Londres cuando en los siglos XII y XIII el palacio de Westminster comenzó a confirmarse como la localización permanente de la corte y por consiguiente como capital política de la nación. Más recientemente el Gran Londres ha sido definido como región de Inglaterra, un contexto en el que se la conoce simplemente como «Londres».
El Gran Londres ocupa un área de 1583 km² en la que vivían 8 173 194 personas en 2012, es decir, con una densidad de población de 5163 personas por km². El área metropolitana de la ciudad se extiende por 8382 km² y su población asciende a 13 709 000, 1636 habitantes por km². El Londres actual se extiende a lo largo de varios kilómetros del cauce del Támesis, el río navegable que cruza la urbe de suroeste a este. El valle del Támesis es una llanura aluvial salteada de suaves colinas como Parliament Hill, Addington Hills o Primrose Hill. El Támesis tuvo un cauce mucho más extenso y menos profundo que el actual, regaba una amplia zona de marismas y con las mareas altas llegaba a tener una anchura cinco veces mayor que la actual.
Desde la época victoriana (siglo XIX) el Támesis ha sido encauzado en diversas obras de terraplenado que han ganado terreno al río y varios de sus afluentes discurren ahora bajo tierra. Es un río sujeto a las mareas del mar del Norte y Londres es vulnerable a sus crecidas. El peligro de inundaciones fue aumentando progresivamente debido a la lenta para continua inclinación de Gran Bretaña (se eleva el norte y desciende el sur) como consecuencia del ajuste postglacial. Por ello, en 1974 comenzaron unos trabajos que duraron una década y que incluyeron la construcción de la Barrera del Támesis a la altura de Woolwich con la intención de reducir el peligro de las crecidas. Se espera que esta barrera cumpla su función hasta 2070, pero en la actualidad ya se están sopesando ideas para su posible ampliación o rediseño.
Londres tiene un clima oceánico templado, similar al del resto del sur de Gran Bretaña. A pesar de su reputación de ciudad lluviosa, Londres recibe menos precipitaciones en un año que Roma (834 mm) o Burdeos (923 mm). Los inviernos son fríos, con unas dos heladas por semana en los suburbios entre los meses de noviembre y marzo. La nieve cae raramente, unas cuatro o cinco veces al año entre diciembre y febrero, mientras que en los meses de marzo y abril puede nevar una vez cada dos o tres años. Las temperaturas invernales oscilan entre los −4 °C y los 14 °C, aunque durante el invierno de 2010 la ciudad experimentó su récord bajo cero: −14 °C en Northolt y la nevada más copiosa de las últimas dos décadas, que colapsó las infraestructuras de transporte de la ciudad. Las temperaturas más extremas registradas en toda el área de Londres van desde más de 38 °C a los −16.1 °C que se registraron en Northolt en enero de 1962. Antes del siglo XX al parecer se dieron temperaturas por debajo de −20 °C, pero se duda de la precisión de esas mediciones.
Los veranos son generalmente templados aunque ocasionalmente se dan episodios de días muy calurosos. En el centro de la ciudad las temperaturas suelen ser unos 5 °C más altas que en el extrarradio debido al efecto de isla de calor que crea el área urbana. La temperatura media de los veranos londinenses es de 18.5 °C, aunque alrededor de siete días al año suelen superar los 30 °C y dos días los 32 °C. Desde junio a agosto lo habitual es registrar todas las semanas unas temperaturas diurnas que oscilan entre los 18 y 26 °C de máxima.
La enorme área urbana de Londres es a menudo dividida mediante una serie de nombres de distrito, como Bloomsbury, Mayfair, Wembley y Whitechapel. Son designaciones informales que reflejan los nombres de los pueblos que fueron absorbidos por el crecimiento de la metrópolis o las designaciones de unidades administrativas ya desaparecidas como parroquias o municipios. Estos nombres han permanecido vivos por el uso tradicional y porque designan áreas locales con un carácter distintivo, aunque no tienen límites oficiales. En 1965 el Gran Londres fue dividido en 32 municipios ("borough" en inglés) más la antigua City, que en la actualidad es el principal distrito financiero. Más recientemente se ha construido el complejo comercial y de negocios llamado Canary Wharf, que se levanta al este en los terrenos de lo que fueron los antiguos muelles de la ciudad, los London Docklands.
El West End es la principal zona comercial y de entretenimiento, la que más turistas atrae. En ella además se encuentran las más lujosas áreas residenciales con casas que pueden llegar a valer millones de libras. El precio medio de la vivienda en la exclusiva zona de Kensington y Chelsea es de 894.000 libras, un coste similar al de los inmuebles del centro de la ciudad. El East End es el área cercana al puerto de Londres original y se caracteriza por su población inmigrante y por ser una de las zonas más pobres de la ciudad. El este de Londres vivió gran parte del primer desarrollo industrial de la ciudad y en la actualidad los terrenos fabriles abandonados están siendo recuperados como parte del plan Thames Gateway, que incluye actuaciones en London Riverside y en Lower Lea Valley. Es en esta zona en la que se levantaron las infraestructuras necesarias para los Juegos Olímpicos de 2012.
La arquitectura londinense es muy heterogénea y por tanto no está caracterizada por ningún estilo particular, en parte debido a las diversas épocas a que pertenecen los edificios de la ciudad. Muchas grandes casas y edificios públicos, como la National Gallery, están construidos con piedra de Pórtland. Algunas áreas de la ciudad, en particular la que está al oeste del centro, se caracterizan por sus fachadas estucadas o encaladas. En el centro de la ciudad quedan muy pocas estructuras anteriores al Gran Incendio de 1666: algo de la época romana, la medieval Torre de Londres y algunas construcciones del período Tudor. De esta última época data el palacio de Hampton Court, el palacio Tudor más antiguo que sobrevive en Inglaterra y que fue mandado construir por el cardenal Thomas Wolsey hacia 1515. Las iglesias diseñadas por Christopher Wren a fines del siglo XVII, las instituciones financieras de los siglos XVIII y XIX como el Royal Exchange y el Banco de Inglaterra, la corte de justicia Old Bailey de inicios del XX o el edificio residencial Barbican Estate de la década de 1960 conforman parte de una variada herencia arquitectónica.
También son interesantes la Battersea Power Station, construida en 1939 al suroeste junto al Támesis y hoy en desuso, y algunas estaciones de tren de estilo victoriano como St. Pancras y Paddington. El Monumento al Gran Incendio de Londres, una columna que se levanta en la City cerca del lugar en que se inició el fuego y que ofrece unas espectaculares vistas de la zona circundante, el Marble Arch y el Arco de Wellington, situados al norte y al sur de Park Lane respectivamente, el Albert Memorial y la Royal Albert Hall, que tienen conexiones con la realeza, son otras particularidades arquitectónicas de Londres. La Columna de Nelson en Trafalgar Square es un icono de la ciudad y un símbolo nacional. Por otra parte, son muy habituales los edificios de ladrillo visto con tonos anaranjados y rojizos, en algunas ocasiones decorados con molduras de yeso blanco.
En las zonas más densamente pobladas se levantan edificios de media y gran altura. Los rascacielos más altos de la ciudad, como el de 30 St Mary Axe, la torre Broadgate, Tower 42 y One Canada Square, se encuentran en las zonas financieras, la City y Canary Wharf. Las edificaciones de gran altura están restringidas en algunas zonas para no obstruir la visión de iconos como la catedral de San Pablo y otros edificios históricos. A pesar de ello, en el centro de Londres se han levantado algunos edificios de gran altura, como el Shard, que es uno de los edificios más altos de toda Europa. Otras construcciones notables erigidas en los últimos tiempos son el Ayuntamiento, situado en Southwark y con una peculiar forma oval, la Biblioteca Británica o el antiguo Millennium Dome, que en la actualidad funciona como edificio multiusos con el nombre de O2 Arena.
Los tres parques más grandes del centro de Londres son los Parques Reales: Hyde Park, los cercanos Jardines de Kensington al oeste del centro de la ciudad y Regent's Park, hacia el norte. Dentro de este último está el Zoológico de Londres, el zoológico científico más antiguo del mundo, y no muy lejos el famoso museo de cera Madame Tussauds. Cerca del centro de Londres se encuentran los más pequeños parques reales de Green Park y St. James’s Park.
Hyde Park es un lugar popular para practicar deporte y de vez en cuando alberga conciertos al aire libre. Alejados del centro de la ciudad hay varios parques más, entre ellos Greenwich Park al sureste, Bushy Park y el Parque Richmond (el más grande) al suroeste y Victoria Park al este. Primrose Hill, al norte de Regent’s Park, es una colina popular para observar el panorama urbano.
En Londres hay además otros espacios abiertos seminaturales, caso de Hampstead Heath en el norte de la ciudad, y el bosque de Epping al noreste, con una superficie de 2476 hectáreas. Dentro de Hampstead Heath está el palacio de Kenwood House, un lugar popular por sus conciertos de música clásica en verano junto al lago que atraen a miles de personas todos los fines de semana para disfrutar de la música, el paisaje y los fuegos artificiales. El bosque de Epping, por su parte, es lugar habitual para realizar actividades deportivas como bicicleta de montaña, senderismo, montar a caballo, jugar al golf o pescar.
La Sociedad de Historia Natural de Londres afirma que la capital británica es «una de las ciudades más verdes», pues más del 40% de su superficie son espacios verdes. Según sus cálculos, existen en ella más de 2000 especies vegetales y en el río Támesis a su paso por la ciudad se pueden hallar 120 especies de peces. También afirman que en el centro de Londres anidan 60 tipos de aves y que en toda la metrópolis se han contabilizado 47 especies de mariposas, 1173 de polillas y más de 270 de arañas. Las zonas de humedales de la ciudad son hogar de colonias de importancia nacional de aves acuáticas. Londres posee 38 Sitios de Especial Interés Científico, dos Reservas Naturales Nacionales y 76 Reservas Naturales Locales.
En la capital son comunes los anfibios, incluyendo el tritón común que se puede encontrar en la zona de la Tate Modern, ranas, sapos comunes, tritones palmeados y tritones crestados, mientras que otros reptiles nativos como el lución, la lagartija vivípara, la culebra de collar o la víbora común europea tan sólo viven en el Londres exterior.
Entre los habitantes de Londres hay 10 000 zorros, lo que quiere decir que existen 16 zorros por cada milla cuadrada de la ciudad. Estos zorros urbanos son notablemente más audaces que sus primos del campo, comparten acera con los peatones y se reproducen en los patios traseros de los londinenses. Los zorros incluso se han colado en el Parlamento británico, donde se encontró uno durmiendo dentro de un archivador. Otro zorro penetró en los jardines del Palacio de Buckingham y dio muerte a algunos de los apreciados flamencos rosas de la reina Isabel II. Sin embargo, en general los londinenses y estos zorros conviven en paz. Una encuesta realizada en 2001 por La Sociedad de los Mamíferos reveló que al 80% de los londinenses les gustaba tenerlos cerca.
Otros mamíferos que se pueden encontrar en la ciudad son erizos, ratas, ratones, conejos, musarañas, ratones de campo y ardillas. En las zonas verdes del Londres exterior, como el bosque de Epping, habitan liebres, tejones, topillos, ratones leonados, topos, musarañas o hurones, además de los ya mencionados zorros, ardillas y erizos. En el bosque de Epping se han contabilizado diez de las dieciocho especies de murciélagos de Inglaterra.
Entre los animales más inusuales que se han avistado en la capital británica están una nutria cerca del Puente de la Torre, una ballena en el río Támesis, palomas en el metro, una foca que es alimentada por los pescaderos del mercado de Billingsgate y zorros que han aprendido a «sentarse» si se les dan salchichas.
Por los parques Richmond y Bushy campan libremente manadas de ciervos y gamos, aunque todos los años en noviembre y febrero se cazan algunos ejemplares para mantener controlado su número. El bosque de Epping es conocido por sus gamos comunes, que pastan en rebaños al norte del bosque. En el Santuario del Ciervo, cerca de Theydon Bois al sureste de Londres, vive una peculiar población de gamos con melanismo que les da un pelaje negro. Un género de ciervos, los muntíacos, escaparon a comienzos del siglo XX de sus reservas y hoy se encuentran en pequeño número en el bosque de Epping, aunque son animales tímidos muy difíciles de ver. Los londinenses se han habituado a compartir la ciudad con aves y zorros, pero en los últimos tiempos se han empezado a ver más ciervos y gamos que durante la noche se adentran en barrios residenciales para aprovecharse de las zonas verdes de la capital británica.