Jerusalén

Jerusalén ( ; ) es la capital de Israel y su ciudad , con (censo de 2012) residentes en un área de 125,1 kilómetros cuadrados. Situada en los montes de Judea, entre el mar Mediterráneo y la ribera norte del mar Muerto, se ha extendido bastante más allá de los límites de la Ciudad Vieja.
El estatus de la parte oriental de la ciudad, conquistada en 1967 por Israel, se encuentra disputado, ya que en este sector —referido habitualmente como Jerusalén Este o Jerusalén Oriental, que incluye la Ciudad Vieja— es donde el Estado de Palestina pretende establecer su capital. Israel discute las reclamaciones palestinas y, tras la Guerra de los Seis Días, considera la ciudad como un todo unificado y un mismo municipio, declarándola como su capital "eterna e indivisible" mediante la Ley de Jerusalén en 1980. Esta anexión ha provocado un amplio rechazo en la comunidad internacional, materializado en la resolución 478 del Consejo de Seguridad de la ONU, que la consideró contraria al Derecho internacional, y en señal de protesta por este acto unilateral los Estados miembros de las Naciones Unidas acabaron por trasladar sus embajadas a Tel Aviv, tal como pedía la resolución.
Jerusalén es una de las ciudades más antiguas del mundo, habitada por los jebuseos antes de la llegada de las tribus hebreas a Canaán a principios del siglo XIII a. C. Según la tradición, puesta en duda por ciertos arqueólogos, fue la antigua capital del Reino de Israel y del Reino de Judá, y siglos más tarde del reino franco de Jerusalén. Es considerada una ciudad sagrada por tres de las mayores religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam.
La Ciudad Vieja de Jerusalén fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981.
El origen preciso del nombre hebreo (יְרוּשָׁלַיִם "Yerushalayim") es incierto y los académicos ofrecen distintas interpretaciones. Algunos afirman que procede de las palabras hebreas "yeru" (ירו), ("casa") y "shalem" o "shalom" (שלם', "paz"), por lo que "Jerusalén" significaría literalmente «casa de la paz». Otra interpretación dice que podría hacer referencia a Salem, un antiguo nombre de la ciudad, que aparece en el Génesis.
El nombre árabe es "Al-Quds" (القدس), que significa "lo sagrado", o más raramente "Bayt al-Maqdes" (بيت المقدس), "Casa de lo Sagrado". El Estado de Israel utiliza frecuentemente como denominación en árabe el nombre arcaico en el árabe coránico "Urshalim" (أورشليم), que no tiene uso en la lengua hablada y muy escaso en la escrita, o la forma mixta "Urshalim Al-Quds"'(أورشليم القدس).
El gentilicio en español del habitante de Jerusalén es "jerosolimitano" o "hierosolimitano".
Las pruebas cerámicas indican la ocupación de Ofel, dentro de lo que es actualmente Jerusalén, en una fecha tan temprana como es la Edad del Cobre, cerca del IV milenio a. C., con evidencias de un asentamiento permanente en los primeros siglos de la Edad del Bronce temprana (c. 3000-2800 a. C.). Ann Killebrew demostró que Jerusalén era una ciudad grande y amurallada en las etapas MB IIB y IA IIC (entre 1800-1550 y 720-586 a. C.); durante la Edad de Bronce tardía y las edades IA I y IIA/B Jerusalén era un pueblo sin amurallar y relativamente insignificante.
Los escritos más tempranos que hacen referencia a la ciudad son los agrupados en los Textos de Execración de Berlín y Bruselas (c. siglo XIX a. C., que se refieren a una ciudad llamada "Roshlamem" o "Rosh-ramen") y en las Cartas de Amarna (c. siglo XIV a. C., se refieren a "Urusalem" "ciudad de paz").
Algunos arqueólogos, incluyendo a Kathleen Kenyon, creen que Jerusalén fue una ciudad fundada por un pueblo semítico occidental, con asentamientos organizados alrededor del siglo XXVI a. C. De acuerdo a una tradición judía, Jerusalén fue fundada por Sem y Eber, ancestros de Abraham. Según el relato bíblico, Melquisedec (rey justo) era el rey de Salem, sacerdote de Dios y presentó pan y vino a Abraham, quien era un arameo nómada, y lo bendijo y a su vez Abraham le dio diezmo; Salem es identificada con Jerusalén; los jebuseos controlaban la ciudad (Jebús) hacia el siglo XI a. C., cuando David la conquistó.
Según la tradición, en torno al año 1004 a. C. el rey David de Israel y de Judá conquistó Jerusalén a los jebuseos por medio de un contingente enviado a través de un manantial subterráneo, y la convirtió en capital de su reino unificado. David la renombró como "Ir David" ("Ciudad de David"), un lugar que se sitúa al sudoeste de la actual Ciudad Vieja y es llamado la Colina Ophel. Fue descubierto y excavado por la Palestine Exploration Fund entre 1923 y 1925; Kathleen Kenyon descubrió muros jebuseos y davídicos de la antigua Jerusalén, así como excavaciones más recientes de la denominada "gran estructura de roca", tienden a ser interpretadas por algunos arqueólogos como confirmaciones de los textos bíblicos sobre la conquista de la ciudad jebusea por David.
Su hijo Salomón extendió la ciudad, ampliando las murallas y construyendo en pocos años el Templo de Jerusalén, destinado a contener el Arca de la Alianza y las Leyes que Yahvé otorgó a Moisés en dos tablas de piedra en el Monte Sinaí. Éste sería el único templo que permitiría la ley religiosa hebrea consagrado al culto yahvista, si bien parece que existió otro templo en la isla Elefantina, en el curso medio del río Nilo, fundado en torno al 650 a. C. por una comunidad judía emigrada antes del reinado de Josías (640-609 a. C.).
Tras la separación de Israel y Judá en el 922 a. C., Jerusalén pasó a ser la capital del reino de Judá, mientras que Samaria se convirtió en la capital de Israel. Tras diferentes avatares en su historia, en las que ejerció de capital del reino independiente de Judá, conoció posteriormente distintas etapas de dominación extranjera, primero bajo la influencia de los asirios, que sometieron al reino de Judá al pago de tributo, y luego directamente por los babilonios (597-546 a. C.) que tomaron y arrasaron la ciudad, deponiendo al último rey, desterrando a la clase dirigente a Babilonia y destruyendo el Templo, en julio del 587 a. C.
En el año 539 a. C. el rey persa Ciro II el Grande conquistó el Imperio babilónico y permitió el regreso de las comunidades judías deportadas, a la provincia de Judá; éstas regresaron a Jerusalén y reconstruyeron la ciudad y el Templo.
En 332 a. C. Alejandro Magno conquistó el Imperio persa y la ciudad no sufrió destrucciones. A la muerte de Alejandro, Judá (o Judea) y Jerusalén pasaron a formar parte del Imperio seléucida (312-130 a. C.). Desde este momento, bajo el gobierno de los asmoneos conocería un periodo de relativa independencia, si bien sería conquistada, junto con todo el reino, por las tropas romanas de Pompeyo en el 64 a. C. después de derrotar a los restos del Imperio seléucida. Jerusalén sufrió el asedio y la conquista romana, con su anexión a la República romana.
El año 21 a. C. el rey Herodes I el Grande restauró la ciudad y el Templo, existiendo aún en pie una parte llamada el Muro de las Lamentaciones, de gran importancia en la religión judía.
A partir del año 33 aproximadamente existió una iglesia cristiana creciente en Jerusalén, donde además se celebró el denominado Concilio de Jerusalén alrededor del año 49.
En el año 66 tuvo lugar una revuelta de los judíos que supuso el asedio y la toma de la ciudad por Tito en el año 70, junto con la segunda destrucción del Templo de Jerusalén. El proyecto de reconstrucción de Adriano como una ciudad completamente romana ("Aelia Capitolina") supuso una nueva revuelta de los judíos entre los años 132 y 135, dando inicio así a la definitiva Diáspora judía. El territorio de Judea pasó a ser la provincia romana de Siria Palestina.
El destino de Jerusalén siguió ligado a sucesivas conquistas y conflictos, formando parte del Imperio romano de Oriente o Imperio bizantino, dentro del cual fue una de las cuatro sedes de importancia religiosa doctrinal del cristianismo, junto con Constantinopla, Antioquía y Alejandría. En el año 326, el emperador Constantino I el Grande mandó levantar la Iglesia del Santo Sepulcro, que se constituyó en uno de los principales lugares religiosos del cristianismo.
El año 614 el Imperio sasánida conquistó la ciudad, rigiéndola hasta el año 638, siendo desplazado por la expansión musulmana que ocupó la ciudad incorporándola al Califato Omeya de Damasco, sustituido posteriormente por el califato abasí. Entre los años 687 y 691 se construyó la Cúpula de la Roca. En 710 se terminó de erigir la mezquita de Al-Aqsa. Ambos templos son importantes puntos religiosos de la religión musulmana.
En 1095 el papa Urbano II predicó en el Concilio de Clermont la Primera Cruzada dirigida a recuperar Jerusalén de los musulmanes. El noble francés Godofredo de Bouillón logró este cometido y luego de efectuar una masacre conquistó la ciudad en 1099, creando el Reino de Jerusalén, del cual su hermano Balduino I fue el primer soberano. Durante los siguientes años la presencia de las Órdenes Militares cristianas fue intermitente en la ciudad, alternado con la presencia de tropas musulmanas. Tras el desastre en los Cuernos de Hattin (1187), el líder de los mamelucos Saladino tomó la ciudad nuevamente ese mismo año y, salvo un pequeño intervalo de nueva dominación cristiana entre 1228 y 1244, los cruzados no volvieron a tomar la ciudad.
Tras la dominación mameluca, los turcos otomanos se hicieron con su control a partir del año 1517. La muralla que hoy rodea la Ciudad Vieja fue construida en 1538 por orden del sultán otomano Solimán el Magnífico; tiene una extensión aproximada de 4,5 km y su altura varía entre los 5 y 15 m, con un espesor de hasta 3 m. El muro posee 43 torres y once puertas; siete están abiertas y cuatro permanecen selladas. Las cuatro puertas principales son la Puerta de Jaffa, la Puerta de Damasco, la Puerta de los Leones y la Puerta de Sion; todas fueron construidas de acuerdo a los cuatro puntos cardinales, y se dirigen hacia las principales ciudades del país. La Puerta Dorada es llamada en hebreo y árabe la "Puerta de la Misericordia"; de acuerdo a la tradición judía, por esta puerta el Mesías entrará en Jerusalén; los otros tres accesos sellados conforman la denominada Puerta de Hulda.
A mediados del siglo XIX Jerusalén comenzó a expandirse fuera de las murallas. A partir de la década de 1860 se fundaron los primeros barrios exteriores a las murallas, Mishkenot Shaananim y Mea Shearim. El primero fue erigido gracias a la donación del filántropo Moisés Montefiori, quien financió la construcción en la zona de siete molinos de viento —hoy en día quedan sólo dos—, para incentivar a los pobladores a salir de las murallas y sumarse a los nuevos barrios. Con la creación del movimiento sionista y las grandes olas inmigratorias de judíos que comenzaron a finales de siglo, Jerusalén se expandió aún más. En 1925 fue fundada la Universidad Hebrea de Jerusalén en el Monte Scopus, con la clase inaugural dictada en alemán por Albert Einstein.
En 1917 los ejércitos británicos desplegados en Egipto, liderados por el general Edmund Allenby, avanzaron por la costa oriental del mar Mediterráneo, tras vencer la fuerte resistencia otomana durante la campaña del Sinaí y Palestina en el marco de la Primera Guerra Mundial. Finalizada la contienda, la Sociedad de Naciones otorgó el territorio al Reino Unido en calidad de Mandato. Los británicos no pudieron calmar las crecientes hostilidades entre la población civil judía y árabe. Los grupos paramilitares judíos se opusieron al régimen británico, puesto que reclamaban un Estado judío independiente y la libre entrada de refugiados judíos de Europa, perseguidos por la Alemania nazi. La tensión entre británicos y judíos aumentó tras el final de la Segunda Guerra Mundial, al terminar la colaboración entre judíos y británicos en la lucha contra los nazis, y al agravarse las restricciones británicas a la inmigración judía, fijadas en el "Libro Blanco". El 22 de julio de 1946 el Irgún, liderado por Menájem Beguín, atentó contra el ala sur del Hotel Rey David, donde se encontraba la base del Secretariado Británico, sede del mando militar y la División de Investigación Criminal (sección especial de la policía), que se saldó con 91 muertos, 17 de ellos judíos, en uno de los mayores atentados ocurridos durante el Mandato británico de Palestina.
El territorio fue sometido a una partición aprobada por la Asamblea General de la ONU el 29 de noviembre de 1947, en la que se establecían dos Estados, uno árabe y otro judío, quedando la ciudad de Jerusalén internacionalizada. La resolución establecía: «La ciudad de Jerusalén se establecerá como un corpus separatum bajo un régimen internacional especial y será administrada por las Naciones Unidas». Precisaba que la ciudad de Jerusalén incluiría la municipalidad de Jerusalén y las ciudades y pueblos de su periferia, siendo el más oriental Abu Dis, el más meridional Belén, el más occidental Ein Karim (incluyendo el área urbanizada de Motsa) y el más septentrional Shufat. La propuesta fue aprobada por las autoridades judías pero rechazada tanto por la población árabe de Palestina como por los líderes de los países árabes circundantes, dando inicio al día siguiente a una guerra civil.
Desde mediados de enero de 1948, los 100 000 habitantes judíos de Jerusalén (tanto de la parte oeste como de la este) fueron sometidos a un intenso asedio por parte de las tropas árabes. En medio de los enfrentamientos, la administración británica abandonó Palestina el 15 de mayo de 1948, fecha en que expiraba el mandato británico y un día después de que David Ben Gurión leyese la Declaración de independencia de Israel en el Museo de Tel Aviv. Al día siguiente sus vecinos árabes iniciaron una invasión en masa al flamante Estado, dando inicio así a la Guerra de independencia de Israel o Guerra árabe-israelí de 1948.
Nada más tomar la ciudad, los 2.000 habitantes del Barrio Judío de la Ciudad Vieja fueron expulsados en masa cuando la Legión Árabe la ocupó el 28 de mayo de 1948. El comandante jordano que lideró la operación informó a sus superiores: "Por primera vez en 1000 años no queda un solo judío en el barrio judío. Ni un solo edificio se mantiene intacto. Esto hace que el retorno de los judíos aquí sea imposible.". Dos días después, la Sinagoga Hurva, construida originalmente en 1701, fue volada por la Legión Árabe de Jordania.
El esfuerzo militar que permitió mantener abierto el camino entre Tel Aviv y Jerusalén, para evitar que los barrios judíos de la ciudad cayeran en manos jordanas, llevó varios meses de intensas luchas, y fue uno de los que más vidas les costó a Israel en toda su historia.
La partición prevista por la ONU nunca se llevó a cabo a efectos reales, debido a la guerra civil que se producía en esos momentos, y a la posterior guerra árabe-israelí durante la cual Jerusalén fue ocupada por las tropas de Jordania e Israel, haciéndose los primeros con la ciudad vieja y los últimos con los barrios modernos. El conflicto dejó a la ciudad dividida en dos, hasta su reunificación tras la Guerra de los Seis Días.
El armisticio árabe-israelí de 1949 se estableció sobre la base de la línea de demarcación, llamada Línea Verde, fijada por el avance militar de ambas partes. Dejaba la parte oeste del lado israelí, mientras que la parte este quedaba en manos de Jordania, incluyendo la Ciudad Vieja, pero con excepción de un enclave israelí en el Monte Scopus, donde se encontraba la Universidad Hebrea y el Hospital Hadasá, instituciones que suspendieron sus actividades en esa zona hasta después de la Guerra de los Seis Días. Entre los acuerdos que constituyen el armisticio, la resolución 303 de la Asamblea General de la ONU de 9 de diciembre de 1949 reafirmaba el estatuto internacional de Jerusalén tal como lo definía la resolución 181 de 1947.
Durante la administración árabe de diecinueve años, un tercio de los edificios del barrio judío fueron destruidos por los jordanos. Todas menos una de las cincuenta y tres casas de culto judío que existían en la Ciudad Vieja fueron destruidas. Las sinagogas fueron destruidas o saqueadas y despojados sus interiores para ser utilizados como gallineros o establos.
En 1948, antes de la creación del Estado de Israel, la Ciudad Nueva tenía una extensión de 19,3 km², frente a 0,8 km² de la Ciudad Vieja. La propiedad árabe en ella era del 40 %, la judía del 26,12 % y las comunidades cristianas del 12,86 %. Las propiedades del gobierno y la municipalidad eran del 2,9 %, el resto (17,12 %) correspondía a calles, carreteras y vías férreas. Como resultado del armisticio que siguió a la guerra de 1948, el 84 % de la ciudad moderna pasó a ser parte del estado de Israel. En esos poco más de 16 km², la propiedad árabe era del 33,69 % frente al 30 % de propiedad judía.
En el primer día de la Guerra de los Seis Días, el ejército jordano atacó Jerusalén Oeste con tiros de mortero. La respuesta de Israel fue inmediata, y en solo 48 horas, su ejército aplastó a las falanges árabes, conquistando o recuperando, según las fuentes, la parte este de la ciudad y sus alrededores. El 7 de junio, penetraba en la Ciudad Vieja.
Nada más terminar la guerra, el Estado israelí redefinió los límites de Jerusalén, anexionando los 6,5 km² de la Ciudad Vieja y 64,5 km² de terrenos que pertenecían a 28 pueblos de los términos municipales de Belén y Ramala, en Cisjordania.
Del 10 de junio al 12 de junio de 1967, el Barrio Marroquí de la Ciudad Vieja fue destruido para crear una explanada al pie del Muro de las Lamentaciones a fin de acoger a los numerosos peregrinos judíos que se esperaban. La superficie que ocupaba fue anexada al Barrio Judío, iniciándose así la nueva planificación del barrio. El alcalde de Jerusalén Oeste, Teddy Kollek, dio tres horas de plazo a los habitantes (unas 650 personas, 100 familias) para que se llevaran sus pertenencias y desalojaran sus casas antes de que fueran demolidas. El 29 de junio, el alcalde de Jerusalén Este, Ruhi al-Khatib, fue destituido. En abril de 1968, nueve meses más tarde, el ministerio israelí del Tesoro ofreció una indemnización de 200 dinares a las familias desplazadas, que fue rechazada por parte de ellos.
En los años que siguieron la guerra de 1967, unos 6000 árabes musulmanes y cristianos fueron desahuciados del Barrio Judío, a fin de proceder a la reconstrucción del área. La residencia en este barrio fue prohibida a los no judíos.
A partir de 1967, el área metropolitana de Jerusalén se extendió considerablemente, particularmente en el noreste y sureste de la ciudad. 35 % de las tierras anexionadas de Jerusalén Este fueron oficialmente confiscadas para la construcción de asentamientos o colonias judías, tierras que son consideradas como tierras fiscales por el gobierno de Israel. En el mismo tiempo, 13 % de estas tierras fueron concedidas a los habitantes palestinos. Hasta 2011 se construyeron 15 nuevas ciudades judías en el área metropolitana de Jerusalén Este, dotadas de las necesarias infrastructuras y conectadas con el centro y el oeste de Jerusalén por carreteras reservadas a los colonos, o por el nuevo tranvía de Jerusalén ("Jerusalem Light Rail"), inaugurado en 2011.
En el año 2000, en los segundos encuentros de Camp David, Yaser Arafat rechazó una propuesta de paz del Primer Ministro Ehud Barak donde se incluía que los barrios árabes de Jerusalén Este se convertirían en la capital del nuevo Estado. El lugar propuesto era Abu Dis, un suburbio de Jerusalén Este al que se habría renombrado "Al-Quds", nombre árabe de Jerusalén. Los palestinos tendrían bajo su soberanía el barrio musulmán y el barrio cristiano y mantendrían el control parcial de sus lugares sagrados. A cambio, el Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas habría quedado bajo soberanía israelí, con su custodia religiosa confiada a los palestinos, y los palestinos tendrían que haber cedido 9 % de Cisjordania a Israel.
En Jerusalén Este se encuentra la Ciudad Vieja, con los principales lugares religiosos del cristianismo y el judaísmo —la Iglesia del Santo Sepulcro de los cristianos y el Muro de los Lamentos, único resto del Segundo Templo de Jerusalén de los judíos—, y el Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas, lugar también sagrado para los musulmanes, situada tras el muro en el lugar donde antes se alzara el Templo de Salomón, con la Cúpula de la Roca como uno de los lugares destacados de la religión islámica, por ser considerado el lugar desde el cual Mahoma ascendió al cielo, teoría probablemente falsa dada la incoherencia entre el año en que murió Mahoma (632), el año en que los musulmanes entraron a Jerusalén conquistándola a los bizantinos (638), así como el año en que fue construido el primer templo islámico que Mahoma hubiera podido visitar durante dicho viaje (Cúpula de la Roca, 688 - 691). Este planteamiento también ha sido fuertemente cuestionado por historiadores que dudan de la real importancia de Jerusalén para el mundo islámico alegando que fue el invasor Saladino quien cambió el significado de Al Quds (lugar celestial, en referencia al Cielo a donde Mahoma viajó durante su viaje de ensueño) haciendo creer que se refería a Jerusalén.
La Ciudad Vieja está dividida en cuatro barrios, de mayor a menor, el Barrio Musulmán, el Barrio Judío, el Barrio Cristiano y el Barrio Armenio.
Hoy la ciudad alberga a casi medio millón de habitantes judíos, de los cuales 180.000 son colonos en los asentamientos de Jerusalén Este. Los habitantes árabes de la ciudad suman 200 000, la gran mayoría de los cuales se negaron en el momento de la anexión israelí de su territorio a aceptar la ciudadanía israelí a cambio de jurar lealtad al estado judío, lo que indica el rechazo mayoritario a aceptar la soberanía israelí en la ciudad. Hoy día viven con el estatus de residentes permanentes lo que no les garantiza los mismos derechos que si poseyeran la ciudadanía israelí.
El estatus de Jerusalén sigue siendo uno de los puntos clave del conflicto palestino-israelí.
El 5 de diciembre de 1949, el entonces Primer Ministro de Israel, David Ben-Gurión proclamó a Jerusalén capital del Estado de Israel, y desde entonces todos los poderes del Gobierno israelí -ejecutivo, legislativo y judicial- están ubicadas allí, tales como la residencia del Presidente y del Primer Ministro de Israel, así como el Knéset, la Corte Suprema y otras instituciones gubernamentales.
Como resultado del armisticio de 1949 tras la Guerra de Independencia de Israel, la ciudad quedó dividida entre Israel y Jordania, y la capitalidad solo afectaba entonces a la parte occidental de la ciudad, que era administrada por Israel. Por su parte el rey Abdullah I de Jordania anexionó formalmente Jerusalén Oriental y Cisjordania al resto de su reino en 1950.
En la Guerra de los Seis Días de 1967, Israel recuperó el sector oriental de la ciudad —la llamada Jerusalén Este— que estaba en manos de Jordania, anexionándola al resto del municipio. El 30 de julio de 1980, Israel englobó en su legislación nacional ambas partes, oriental y occidental, proclamándola como su "capital eterna e indivisible" mediante la Ley de Jerusalén.
En agosto de 1980, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 478, mediante la cual declaró nula la Ley de Jerusalén y aconsejó a sus estados miembros que situasen sus embajadas en Tel Aviv como medida de castigo por la anexión. La mayoría, con la excepción de los Países Bajos y 12 países hispanoamericanos, ya habían trasladado sus embajadas a Tel Aviv antes de aprobarse dicha resolución. Los últimos en adoptar esa medida fueron Costa Rica y El Salvador: el primero anunció el traslado de sede el 16 de agosto de 2006 y el segundo lo hizo el 25 de agosto de 2006. Paraguay y Bolivia mantienen las suyas en el suburbio jerosolimitano de Mevasseret Zion. En cuanto a los Estados Unidos, su Congreso aprobó una ley en 1995 que declaraba que «Jerusalén debe ser reconocida como la capital del Estado de Israel; y la Embajada estadounidense en Israel deberá establecerse en Jerusalén no más tarde del 31 de mayo de 1999». El traslado, sin embargo, todavía no se ha llevado a efecto.
En nota de prensa del 30 de septiembre de 2002, la Casa Blanca aclaró algunos puntos de la "Ley sobre autorizaciones sobre relaciones exteriores, año fiscal 2003" (HR 1646), sección 214. Esta comunicación informa que la posición con respecto a Jerusalén no ha cambiado pues la sección 214 de la ley 1646 es una interferencia indebida del Congreso frente a la autoridad constitucional del Presidente, el único autorizado para manejar las relaciones exteriores de los Estados Unidos. La declaración del Congreso solo puede tomarse como una sugerencia y no una orden pues solamente el Presidente de los Estados Unidos puede definir la posición de los Estados Unidos, solo el Presidente puede hablar en nombre de la nación con respecto a sus relaciones internacionales y solo el Presidente puede aclarar los términos en los cuales se reconocen los derechos de otros Estados.
En ocasiones algunos medios de comunicación señalan a Tel Aviv como la capital de Israel, en lugar de Jerusalén. Es el caso de "The Washington Post", "Columbia Journalism Review" o "El País", que no admite «que se mencione Jerusalén como capital de Israel, aunque ello no conduce a poder escribir que Tel Aviv lo sea.» En torno a un caso de reclamo presentado por "Honest Reporting" contra el diario "The Guardian" por citar Tel Aviv como capital de Israel, una comisión de quejas en el Reino Unido declaró que si bien «es exacto decir que Israel considera Jerusalén como su capital, ello no está reconocido por numerosos países y naciones que mantienen relaciones diplomáticas con Israel y cuyas embajadas están ubicadas en Tel Aviv. Por ello, la Comisión considera que el diario tiene derecho a referirse a Tel Aviv como la capital de Israel». "Honest Reporting" consideró que la decisión era insultante, y remarcó que es posible citar «Jerusalén como “la disputada capital de Israel”, pero no afirmar que Tel Aviv lo es “como tampoco lo son Haifa, Manchester o Nueva York”».
Jerusalén es considerada una ciudad sagrada por las tres grandes religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam. Para el judaísmo es allí donde el rey David estableció la capital del Reino de Israel y lugar de asentamiento del Arca de la Alianza, y donde su hijo Salomón construyó el Templo, hacia donde deben dirigirse las plegarias; para el cristianismo es allí donde predicó Jesús, fue crucificado y resucitó, fue el lugar de su resurrección; es también la tercera ciudad sagrada del islam, donde según Saladino, el profeta Mahoma subió al cielo (a pesar de que nunca habría visitado la ciudad), a la que miraban los primeros musulmanes al rezar, antes de pasar a hacerlo de cara a La Meca, en Arabia Saudita. Sobre este último punto tan polémico, hay que considerar la cronología en la biografía de Mahoma:
1. Mahoma murió en el año 632
2. La Cúpula de la Roca fue construida por el Emir Abdul-Malik entre los años 688-691.
3. La mezquita de Al-Aqsa fue construida en el año 715
4. Por tanto, Mahoma no pudo haber visitado ninguna mezquita antes de morir durante su "Viaje Nocturno" puesto que la más antigua construida en Jerusalén fue la Cúpula de la Roca, 56 años después de su muerte.
Además, desde que Israel se hizo con el control de la Ciudad Vieja de Jerusalén en 1967, esta goza de plena libertad religiosa para todas las confesiones, al igual que en todo el país. En noviembre de 2010 el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la sección dedicada a Israel y los Territorios Ocupados de su informe anual sobre la libertad religiosa en el mundo, afirma que aunque el gobierno israelí apoye la libre práctica de las religiones, existe una discriminación legal y estatal contra los no judíos y las ramas no ortodoxas del judaísmo, así como impedimentos y restricciones de acceso a los lugares santos para los fieles de religiones distintas a la judía, un hecho que el informe viene denunciando desde hace varios años. 
El informe declara, que si bien la Ley de Protección de los Lugares Santos de 1967, es aplicable a todas las religiones presentes en el país y en todo Jerusalén, las normas de protección solo se aplican a los lugares santos judíos ya que el gobierno y la ley de 1967 no reconocen como lugares santos oficiales a los de otras religiones.
Jerusalén es la más sagrada de las ciudades del judaísmo, así como el epicentro espiritual del pueblo judío desde el siglo X a. C., cuando el sitio fue escogido por el Rey David para el emplazamiento del Templo Sagrado. En 1840 la comunidad judía constituyó el mayor grupo religioso de la ciudad y desde 1880 en adelante conforma la mayoría dentro de la misma.
La ciudad de Jerusalén se encuentra en una categoría especial en la ley religiosa judía. Específicamente, los judíos que se encuentran fuera de Jerusalén oran hacia su dirección, y el Ma'aser Sheni, el Révai y los Primeros Frutos debe ser consumidos en Jerusalén. Cualquier expansión de la ciudad para estos fines deben ser aprobados por el Sanedrín. Cuando el Templo de Jerusalén fue levantado, Jerusalén observaba las leyes especiales relativas a las cuatro especies en Sucot, y el Shofar en Rosh Hashaná.
Desde hace mucho tiempo Jerusalén ha sido incorporado a la conciencia religiosa judía. El pueblo judío ha estudiado la lucha por el Rey David de la conquista de Jerusalén y su deseo de construir el templo judío, como se describe en el Libro de Samuel y el Libro de los Salmos. Muchos de los anhelos del Rey David sobre Jerusalén se han adaptado en oraciones y cantos populares.
Jerusalén aparece en el Tanaj (Biblia Hebrea) 669 veces y Sion (que por lo general significa Jerusalén, así como Tierra de Israel) aparece 154 veces. En el judaísmo se considera la Ley escrita, la base de la Ley Oral (el Mishná, el Talmud y el Shulján Aruj) estudiado, practicado y atesorado por el pueblo judío y el judaísmo durante tres milenios. El Talmud desarrolla en profundidad la conexión judía con la ciudad.
El Muro de las Lamentaciones es el lugar más importante para los judíos. Último remanente del templo judío construido por Herodes sobre las ruinas del templo de Salomón. Comprende el Muro Occidental, sección principal del Muro, ubicado en el vecindario judío de la Ciudad Vieja; y el Pequeño Muro, extensión del Muro Occidental, ubicado en un vecindario árabe, es lugar de oración para los judíos de distintas corrientes. El Templo fue construido en el lugar en el que, según la tradición judía, Abraham se aprestó a sacrificar a su hijo, Isaac. 
El Monte del Templo (donde hoy se encuentra el Domo de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa) es considerado el lugar más sagrado, ya que en él se encontraba el Sancta Sanctorum, donde se alojaban las Tablas de la Ley. Durante el inicio de la Edad Media la zona al frente del Muro de las Lamentaciones fue usada como basurero, es por esto que la Puerta cercana al Muro se llama "Puerta Dung o Dung Gate". En el siglo XVI, el Sultán Suleiman II descubrió la ubicación del Muro e hizo limpiar la zona.
A pesar de que Jerusalén es reconocida principalmente por su significado religioso, la ciudad también alberga muchos lugares artísticos y culturales.
El Museo de Israel, el mayor y más importante organismo cultural del Estado de Israel que ocupa un lugar destacado entre los principales museos de arte y arqueología del mundo, atrae a casi un millón de visitantes por año, de los cuales aproximadamente un tercio de ellos son turistas. El complejo, que comprende de 80 000 m², está comprendido de diez alas de arqueología, bellas artes y arte y cultura judía, que acogen colecciones enciclopédicas, incluidas obras que datan desde la prehistoria hasta el presente, y presenta la serie más amplia en el mundo de piezas de arqueología bíblica y de Tierra Santa. El museo tiene un gran jardín con esculturas al aire libre, y una maqueta a escala del Segundo Templo.
La institución cuenta con diez alas o museos:
Yad Vashem, el memorial nacional de Israel dedicado a las víctimas del Holocausto, alberga la mayor biblioteca del mundo con información relacionada con el Holocausto, con aproximadamente unos 100.000 libros y artículos. El complejo alberga un museo que investiga el genocidio de los judíos a través de exposiciones que se centran en las historias personales de personas y familias que murieron en el Holocausto y una galería de arte con obras de artistas fallecidos. Yad Vashem también conmemora a los 1,5 millones de niños judíos asesinados por los nazis, y honra a los Justos entre las Naciones. El Museum On The Seam, que explora temas de la coexistencia a través del arte, está situado en la carretera que divide el este y el oeste de Jerusalén.
La Orquesta Sinfónica de Jerusalén, fundada en la década de 1940, ha realizado funciones alrededor del mundo. Otras salas de espectáculos incluyen el Centro Internacional de Convenciones ("Binyanei HaUma") cerca de la entrada a la ciudad, donde la Orquesta Filarmónica de Israel da sus funciones, la Cinemateca de Jerusalén, el Centro Gerard Behar (antes Beit Ha'am) en el centro de Jerusalén, el Centro de Música de Jerusalén en Yemin Moshe, y el Centro de Música Targ en Ein Kerem.
El Festival de Israel se celebra anualmente desde 1961 con actuaciones de cantantes locales e internacionales, tanto en salas como al aire libre, conciertos, obras de teatro y teatro de calle. Durante los últimos 25 años Jerusalén ha sido el principal organizador de este evento. El Teatro de Jerusalén en el barrio Talbiya, realiza más de 150 conciertos al año, así como presentaciones de compañías de teatro y danza y artistas del extranjero. El Teatro Khan, situado en el caravasar frente a la estación vieja de Jerusalén, es el único en la ciudad con teatro de repertorio. La estación se ha convertido en un lugar de celebración de eventos culturales en los últimos años, como el sitio de "Shav'ua HaSefer", una feria del libro anual de una semana de duración, con actuaciones musicales al aire libre. El Festival de Cine de Jerusalén se lleva a cabo cada año, con la proyección de películas israelíes e internacionales.
La sede del Teatro Nacional Palestino está ubicada en el teatro "Al Hakawati", el único teatro de Jerusalén Este. El teatro produce y presenta espectáculos artísticos, educativos y de entretenimiento centrándose en particular en el público joven que representa la mayor parte de la población palestina. Organiza talleres de formación y sus espectáculos realizan giras en el extranjero. El Teatro Nacional de Palestina no puede recibir subvenciones de la Autoridad Palestina y rehúsa pedirlas al gobierno israelí, por lo que desarrolla sus actividades gracias a la colaboración de gobiernos e instituciones árabes e internacionales.
En la calle Al-Zahra de Jerusalén Este, se encuentra la filial en Jerusalén del Conservatorio Nacional de Música Edward Said ("The Edward Said National Conservatory of Music", ESNCM). Está previsto que el conservatorio se traslade a su nueva sede, el Shihabi building, un edificio histórico situado en esa misma calle y cuya rehabilitación se está llevando a cabo en 2011 y 2012. El Conservatorio Edward Said de Jerusalén fue inaugurado en 1996, y en el curso 2011-2012 constaba de 170 alumnos. Alberga The "Jerusalem Children’s Orchestra", una orquesta infantil de repertorio clásico europeo y árabe, compuesta por los alumnos del Conservatorio. Reciben formación de los profesores del centro así como de profesores procedentes de instituciones internacionales asociadas, y realizan pequeñas giras.
La rama del Conservatorio Nacional de Música Edward Said en Jerusalén organiza el festival anual de música clásica árabe "Layali Tarab fi Quds el Arab" ("Nights of Tarab in Arab Jerusalem"), cuyos conciertos se desarrollan a lo largo de un mes en Jerusalén y en otras ciudades de los Territorios Palestinos.
La galería de artes visuales "Palestinian Art Court – Al Hoash", establecida en 2004 en Jerusalén Este, es una galería para la preservación y el fomento del arte palestino de la región. Su objetivo es que su colección sea el núcleo de un futuro museo nacional de arte palestino en Jerusalén. Organiza talleres, proyecciones de películas y encuentros, y sus exposiciones ofrecen muestras de pintura, fotografía, vídeoarte e instalaciones, entre otras disciplinas. Es una organización independiente sin ánimo de lucro y recibe ayudas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
En 1974 se fundó la Cinemateca de Jerusalén por Lia van Lear. En 1981 se aprobó la nueva construcción en el camino a Hebrón, cerca del Valle de Hinnom y la Ciudad Vieja, para la fundación del "Archivo Nacional de Cine Israelí".
El Museo islámico del Monte del Templo fue creado oficialmente en 1923, y trasladado a su emplazamiento actual, en la esquina suroeste de la Explanada de las Mezquitas en 1929. Consta de tres edificios con una superficie total para exposiciones de más de 1000 m². El más antiguo fue construido por los Cruzados en el siglo XII; le sigue una antigua mezquita del siglo XIII y un edificio de la época de los Mamelucos (siglo XIV). El museo expone objetos y piezas de períodos islámicos y no islámicos, clasificados por épocas, regiones y temas.
En el año 2009 Jerusalén fue declarada Capital Cultural Árabe, pero el Ministerio de Seguridad Interior de Israel impidió la realización de eventos en la ciudad alegando que "dichos festejos violan los acuerdos firmados con la autoridad palestina."
El tamaño de la población de Jerusalén y su composición ha cambiado muchas veces en su historia de 5000 años. Desde la época medieval, la Ciudad Vieja de Jerusalén se ha dividido entre los barrios judío, musulmán, cristiano, armenio.
Todos los datos de población anteriores a 1922 se basan en estimaciones, a menudo de viajeros extranjeros u organizaciones, ya que los datos de censos anteriores cubrían áreas más amplias, como el Distrito de Jerusalén. Las estimaciones sugieren que la comunidad judía es el más importante grupo en Jerusalén desde por lo menos 1876, y constituye más de la mitad de la población de la ciudad desde 1893.
En diciembre de 2007 Jerusalén tenía una población de 747 600 —64 % judíos, 32 % musulmanes y 2 % cristianos. A finales de 2005 la densidad de población era de 5.750,40 habitantes por km². Según un estudio publicado en el año 2000, el porcentaje de la población judía de la ciudad había disminuido, lo que fue atribuido a una mayor tasa de natalidad musulmana. El estudio también encontró que alrededor del nueve por ciento de los 32 488 habitantes de la Ciudad Vieja eran judíos.
En 2005, 2850 nuevos inmigrantes se establecieron en Jerusalén, la mayoría de los Estados Unidos, Francia y la ex Unión Soviética. En cuanto a la población local, el número de residentes que salen excede al número de nuevos residentes. En 2005, 16 000 residentes salieron de Jerusalén y 10 000 se trasladaron a la ciudad. Sin embargo, la población de Jerusalén sigue aumentando debido a la alta tasa de natalidad, especialmente en las comunidades árabes y judíos jaredíes. En consecuencia, la tasa global de fecundidad en Jerusalén (4,02) es mayor que en Tel Aviv (1,98) y muy por encima de la media nacional de 2,90. El tamaño promedio de los 180.000 hogares de Jerusalén es de 3,8 personas.
En 2005, la población total creció en 13 000 (1,8 %), similar al promedio nacional de Israel, pero la composición religiosa y étnica está cambiando. Mientras que el 31 % de la población judía se compone de niños por debajo de quince años de edad, la cifra de la población árabe es del 42 %. Esto parece corroborar la observación de que el porcentaje de judíos en Jerusalén se ha reducido en las últimos cuatro décadas. En 1967, los judíos representaban el 74 por ciento de la población, mientras que la cifra en el 2006 se redujo un nueve por ciento. Entre los posibles factores son el alto costo de la vivienda, menos oportunidades de empleo y el carácter cada vez más religioso de la ciudad. Mucha gente se está mudando a los suburbios y a las ciudades costeras en busca de viviendas más baratas y un estilo de vida más secular.
En 2009, el porcentaje de jaredíes en la ciudad se incrementó. A partir de 2009, de los 150 100 estudiantes, 59 900 o el 40 % están en las escuelas estatales laicas, mientras que 90 200 o el 60 % están en las escuelas jaredíes. Esto se relaciona con el elevado número de niños en las familias jaredíes.
Existen críticas por los esfuerzos por parte del Estado de Israel para promover una mayoría judía en la ciudad. Estas políticas gubernamentales de planificación, están motivadas por consideraciones demográficas y tratan de limitar la construcción árabe, mientras que se promociona la construcción judía. Según un informe del Banco Mundial, el número de infracciones de construcción registrado entre 1996 y 2000 fue de cuatro veces y media mayor en los barrios judíos, pero cuatro veces menos órdenes de demolición fueron emitidas en el oeste de Jerusalén, que en el este de Jerusalén, además, los árabes en Jerusalén tenían menos probabilidades de recibir los permisos de construcción que los judíos, y "las autoridades tienen muchas más probabilidades de adoptar medidas contra los infractores palestinos que contra los judíos". En los últimos años, las fundaciones privadas judías han recibido permiso del gobierno para desarrollar proyectos en las tierras en disputa, como la Ciudad de David, el parque arqueológico del barrio 60 % árabe de Silwan (adyacente a la Ciudad Vieja), y en el Museo de la Tolerancia en el cementerio de Mamilla (junto a la Plaza Sion). Los opositores consideran que la planificación urbana está orientada a la judaización de Jerusalén.
Formando parte de un conjunto sinagogal sito en la Ciudad Vieja de Jerusalén, la Sinagoga Yojanán Ben-Zakai contiene una pintura mural con una imagen celestial de Sion acompañada de cuatro versículos bíblicos en hebreo, donde las nociones de Sion y Jerusalén se encuentran íntimamente ligadas: