Etiopía

Etiopía, oficialmente la República Democrática Federal de Etiopía (amhárico: ኢትዮጵያ, "Ityop'iya"), antiguamente conocida como Abisinia o Alta Æthiopía, es un país sin salida al mar situado en el Cuerno de África. Es el después de Nigeria. Limita al norte con Eritrea, al noreste con Yibuti, al este con Somalia, al sur con Kenia y al oeste con Sudán y Sudán del Sur.
Único caso entre los países africanos, Etiopía nunca ha sido colonizada, manteniendo su independencia durante toda la repartición de África, excepto por un periodo de cinco años (1936-1941), cuando estuvo bajo ocupación italiana. Es también la segunda nación más antigua del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial después de Armenia, sin embargo, fue el primer reino en adoptar el cristianismo, siendo una monarquía de origen israelita. Además, Etiopía fue miembro de la Sociedad de Naciones, firmó la Declaración de las Naciones Unidas en 1942, fundó la sede de la ONU en África, fue uno de los 51 miembros originales de dicha organización y es uno de los miembros fundadores de la antigua Organización para la Unidad Africana y actual Unión Africana, durante el gobierno del negus Haile Selassie I. Su capital, así como su ciudad más grande y poblada, es Adís Abeba. Con la independencia de Eritrea en 1993 Etiopía perdió su salida al mar.
El nombre «Etiopía» se deriva del griego Αἰθιοπία "Æthiopia," proveniente a su vez de Αἰθίοψ "Æthiops", 'etíope', que en griego significaría 'de cara quemada' (αιθ- quemada ὄψ faz). No obstante, antiguas fuentes etíopes afirman que el nombre deriva de "'Ityopp'is" (quien fue hijo del bíblico Cush, así mismo fue hermano de Nemrod, sobrino de Mizraím, Fut y Canaán, y bisnieto de Noé) fundador legendario de la ciudad de Axum.
Los orígenes históricos de Etiopía hay que buscarlos en el Reino de Aksum, que ya existía en el siglo II a. C. En el siglo IV se introdujo el cristianismo. El poderoso reino empezó a decaer tras la derrota de La Meca (570) frente a los árabes. En 1270 se inauguró la dinastía Solomónica, que dio inicio al Imperio de Etiopía. Entre los siglos XV y XVI, se reconquistó el territorio. En los siglos XVII y XVIII, la capital del reino se trasladó a Gondar.
El 21 de enero de 1872, Kassay el Tigre subyugó todo el territorio a excepción de Xoa, coronándose en Aksum como "negus" adoptó el nombre cristiano de Juan IV de Etiopía. En 1884 el nuevo emperador pactó con el almirante inglés Newet un convenio que le aseguraba el libre comercio en Massaua, pero al ocupar los italianos esta población, Juan tomó una actitud hostil frente a los nuevos colonizadores. 
El ejército italiano experimentó algunas pérdidas en Dogali, pero el 9 de marzo de 1890 el emperador Juan murió en Metemmet. Por la falta de monedas en circulación durante su reinado, se permitió la utilización de monedas extranjeras en todo el territorio. Para garantizar su circulación dichas piezas fueron contramarcadas con un punzón circular que contenía el león de Judá y su valor. Se conocen diferentes monedas de Austria, Francia y España con esta curiosa marca. El sobrino de Hassai, Mangascha, fue desposeído por Menelik II, quien firmó un pacto con los italianos que ya habían ocupado Karen y Asmara, territorio que fue reconocido con el nombre de colonia de Eritrea.
Durante el reparto europeo de África del siglo XIX, Etiopía conservó su independencia; sin embargo, en 1895 ocurre la invasión italiana, desde su colonia en Eritrea. En 1931 asume al trono el emperador Haile Selassie. En 1935, las tropas italianas invadieron, el ejército etíope, aún con caballería con lanzas y unos pocos con fusiles no son rivales para el ejército italiano que finalmente conquistaron Etiopía, y pasó a llamarse "Abisinia". En 1936, el territorio pasa oficialmente a formar parte del África Oriental Italiana. Durante la Segunda Guerra Mundial, la derrota italiana en África le devolvió el poder a Haile Selassie I. En 1952, la ONU aprobó la federación de Etiopía y de Eritrea, convertida en un país demócrata posteriormente. 
En 1974, en medio de una aguda crisis política y social, una revuelta comunista derrocó al emperador Haile Selassie, y asumió el poder una Junta Militar conocida como el "Derg". En 1977 asume el control del "Derg" Mengistu Haile Mariam quien instauró una dictadura en la forma de régimen comunista. Durante este periodo se socializa la economía, se alinea de parte del bloque soviético. Sufre una terrible hambruna en 1984, en parte debido a los numerosos frentes abiertos contra las guerrillas internas, entre ellas las independentistas de Eritrea y contra Somalia, en parte a causa de la destrucción de masa forestal propiciada por la dictadura en sus políticas de industrialización. En 1991 el régimen comunista es derrocado en medio de una guerra civil. 
En mayo de 1991, Meles Zenawi al mando del Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope alcanza la victoria armada sobre Menghistu y es proclamado presidente, iniciando un periodo de reformas políticas y sociales que le llevan a abandonar la dictadura de corte marxista. La nueva guerra con Eritrea de 1997 a 2000 finalizó con la independencia de Eritrea y, bajo el patrocinio de la ONU y la OUA se obtuvo la paz definitiva.
El funcionamiento de las instituciones etíopes está codificado por el texto constitucional ratificado en diciembre de 1994 y que entró en aplicación el 22 de agosto de 1995.
El sistema parlamentario instituido entonces reposa sobre dos asambleas (bicameralidad) que representan el poder legislativo:
El poder ejecutivo tiene más competencias. Está dividido en dos polos donde el rol es desigual:
El poder judicial reposa sobre la Corte suprema federal, separada por la constitución de los poderes legislativos y ejecutivos.
Hasta 1995 Etiopía estaba dividida en 13 provincias (14 antes de la independencia de Eritrea en 1993). Actualmente Etiopía tiene un sistema gubernamental escalonado, que consta de un gobierno federal, estados regionales, zonas, distritos ("woredas") y comarcas ("kebele").
En la actualidad, Etiopía está dividida en nueve regiones administrativas basadas en la etnia ("astedader akababiwach", singular: "astedader akabibi") y dos ciudades con estatus especial (*):
Tras la independencia de Eritrea, Etiopía se convirtió en un estado sin litoral, dependiendo en gran medida de Yibuti para sus exportaciones marítimas.
Con 1.127.127 km², Etiopía es el vigésimo séptimo país más extenso del mundo. Para efectos comparativos, la extensión de su territorio es similar a la de Bolivia.
La mayor parte de Etiopía yace en el Cuerno de África, que es el extremo oriental de África. Al oeste limita con Sudán y Sudán del Sur, al norte con Yibuti y Eritrea, al este con Somalia, y al sur con Kenia. El Gran Valle del Rift atraviesa el país de noreste a suroeste, creando una zona de depresión que es cuenca de varios lagos.
En el conjunto destacan la etiópica al oeste, el macizo de Harar al este y la meseta somalí en la vertiente extremo oriental. La red hidrográfica de Etiopía comprende los ríos Nilo Azul (1450 km, de ellos 800 en Etiopía), Omo (760 km), Awash (1.200 km), Wabi Shabele (1.130 km) y Genale (480 km). El lago más importante es el Tana, ya que su desagüe forma precisamente el Nilo Azul.
La ecología de Etiopía está determinada fundamentalmente por la altitud. En las zonas bajas predominan las sabanas; WWF divide las sabanas de Etiopía entre cinco ecorregiones:
Los desiertos están representados por la pradera y matorral xerófilos de Etiopía, en la región fronteriza con Yibuti y el sur de Eritrea; y la pradera y matorral xerófilos masáis, en el extremo suroeste.
En el macizo Etíope los biomas predominantes son la selva umbrófila -selva montana de Etiopía, desde los 1.100 hasta los 1.800 msnm- y la pradera de montaña, representada esta última por dos ecorregiones: la pradera montana y monte alto de Etiopía, entre los 1.800 y los 3.000 metros de altitud, y el páramo montano de Etiopía por encima de los 3.000 metros.
La economía de Etiopía está basada en la agricultura que absorbe el 45% del Producto Interior Bruto, el 90% de las exportaciones y el 80% de la mano de obra. El producto principal es el café destinado en su casi integridad a la exportación, del que viven directa o indirectamente el 25% de la población. Este alto volumen, unido a la variabilidad de los precios internacionales del café, hacen que la balanza exportadora sea muy vulnerable.
Los procesos de sequía, agravados en la década de los 80 del siglo XX, convirtieron grandes extensiones de terreno de cultivo en áridas o semiáridas, en parte por las condiciones climáticas, en parte por la tala de árboles para leña. Los desplazamientos de población y de refugiados con ocasión de las múltiples guerras con Eritrea, facilitaron el asentamiento de gran número de población en zonas con apenas recursos agrícolas y ganaderos, lo que provocó hambrunas y persistentes degradaciones del suelo que no se ha recuperado. En la actualidad, y tras la firma de la paz definitiva con Eritrea, el número de personas dependientes de la ayuda interior o exterior para la supervivencia se ha reducido de 4,5 millones de personas en 1999, a 2,7 millones de personas en 2003.
En cuanto a la minería, Etiopía tiene reservas de oro y tantalio, así como mármol, potasa, mineral de hierro y gas natural. Las explotaciones de este último han sufrido diversas convulsiones y altibajos con ocasión de los múltiples conflictos bélicos hasta 2002.
El alto nivel de dependencia del sector energético (petróleo) y los elevados gastos militares, mantienen todavía debilitada la economía, que presenta grandes cambios según la zona del país de la que se trate. La tensa relación con Eritrea impide el uso de los puertos eritreos de Assab y Massawa, dejando el de Yibuti para la salida al mar de los productos etíopes.
En la actualidad se desarrolla un plan económico basado en el incremento del uso de la energía hidroeléctrica, la explotación del gas natural, la recuperación de zonas agrícolas y la diversificación de las actividades económicas, dentro de una economía todavía muy centralizada y dependiente del sector público y de la ayuda extranjera.
En el periodo 2003-2005 la economía etíope ha crecido más de un 10%, si bien el crecimiento ha sido muy desigual según las regiones. El perímetro de la capital ha crecido un 13% consecutivo en los dos años, los estados del sur y oeste han crecido de media un 8%, si bien los estados del este han crecido con menos intensidad y las regiones del norte han sufrido una debacle de la actividad económica, debido a las tensiones geopolíticas con Sudán y Eritrea. Destaca la mejora de la balanza exportadora, animada principalmente por el incremento de las exportaciones hacia Egipto.
La ayuda extranjera representa más del 90% del presupuesto del gobierno, solo el 2% de la población del país tiene acceso a teléfonos celulares.
Al año 2015, Etiopía tiene una población estimada de 90.320.987 habitantes. La esperanza de vida es de 52,92 años. El promedio de hijos por mujer es de 6,2, una de las tasas más altas del mundo, lo cual se prevé que provoque graves problemas económicos y ambientales en el futuro. Se calcula que 980.000 personas, o el 1,25% de la población, está infectada con el virus de VIH. La población urbana alcanza solamente al 17% del total.