Libia

Libia (en árabe: ‏ليبيا, «Lībiyā»), cuyo nombre oficial es Estado de Libia (en árabe: دولة ليبيا, «Dawlat Lībiyā»), es un país soberano del norte de África, ubicado en el Magreb. Su capital es Trípoli. Limita con el mar Mediterráneo al norte, al oeste con Túnez y Argelia, al suroeste con Níger, al sur con Chad, al sureste con Sudán y al este con Egipto.
Hasta 2011, al país se le adjudicaba la esperanza de vida más alta de África (sólo por detrás de las ciudades e islas españolas de Ceuta, Melilla y las islas Canarias, y por la isla británica de Santa Elena), con 77,65 años. También contaba con el PIB (nominal) per cápita más alto del continente africano, y el segundo puesto atendiendo al PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo (PPA). También tenía uno de los índice de desarrollo humano (IDH) más altos de África pero desde 2011 ha tenido notables decrecimientos.
En el siglo , el imperio español y la Orden de Malta ocuparon Trípoli hasta el inicio de la dominación otomana en 1551. Libia participó en las guerras berberiscas de los siglos y . El gobierno otomano continuó hasta la ocupación italiana de Libia, que dio comienzo al periodo colonial de la Libia italiana, de 1911 a 1943. Durante la Segunda Guerra Mundial, el país fue campo de batalla de la campaña en África del Norte. Se independizó como reino en 1951, gobernado por Idris I hasta que un golpe de Estado militar lo derrocó en 1969; este suceso marcó el principio de una etapa de represión brutal de toda disidencia. El más destacado de los cabecillas del golpe fue Muamar el Gadafi, que se hizo con el poder durante la Revolución Cultural y lo conservó hasta la guerra de 2011, en la cual la OTAN apoyó a los rebeldes que se alzaron contra él. Desde entonces, Libia ha experimentado inestabilidad y violencia política que han afectado seriamente al comercio y a la producción de petróleo. La Unión Europea se ha involucrado en una operación para impedir la implantación de redes de trata de personas que explotan a los refugiados que huyen de la guerra para radicarse en Europa.
Por lo menos existen dos cuerpos políticos que afirman ser el Gobierno de Libia. La Cámara de Representantes de Libia se reconoce en círculos internacionales como el Gobierno legítimo, pero no controla territorio en la capital, Trípoli; se reúne en la ciudad cirenaica de Tobruk. El Congreso General Nacional afirma ser la continuación legal del Congreso General de la Nación elegido en la votaciones de 2012 y disuelto después de las elecciones de junio de 2014, aunque luego se reunió de nuevo, por exigencia de una minoría de sus miembros. El Tribunal Supremo Trípoli declaró en noviembre de 2014 que el Gobierno de Tobruk no es constitucional, pero este ha rechazado el fallo por considerar que se ha aprobado bajo coacción. Partes de Libia escapan al control de los dos Gobiernos, y varios grupos rebeldes, tribales e islamistas administran ciudades en algunas zonas. La Organización de las Naciones Unidas apoyan las negociaciones de paz actuales entre los Gobiernos de Trípoli y Tobruk El 17 de diciembre de 2015, se firmó un acuerdo para formar un Gobierno unificado y provisional, según el cual se formará una presidencia colegiada de nueve miembros y un Gobierno de Acuerdo Nacional provisional de diecisiete, hasta la celebración de nuevas elecciones dentro de dos o tres años.
Los Libu (R'bw, Ribou, Labu Laguatan, o Lwatae) fueron una antigua tribu bereber, de la cual deriva el nombre del país "Libia". Su ocupación de la Antigua Libia está atestiguada en textos egipcios del Imperio Nuevo, sobre todo del periodo ramésida. La primera mención es en una inscripción de Ramsés II.
Laguatan fue el nombre que usaron los autores romanos para referirse a las tribus nómadas de Cirenaica.
Han sido descritos como cazadores y nómadas, pero hay quien los considera sedentarios y cazadores.
Las primeras menciones que aparecen de Libia en la historia, se refieren a los mercenarios libios contratados por el Antiguo Egipto, en el primer milenio a. C. El ejército cartaginés de Aníbal Barca también contará más tarde con estos mercenarios que constituirán el punto más fuerte de la infantería de su ejército en su famosa expedición a la península itálica a través de los Alpes.
La franja costera del país fue visitada por griegos y fenicios, y dominada más tarde por el Imperio romano, el reino vándalo de Genserico, el Imperio bizantino, los árabes, el Imperio otomano y el Imperio italiano.
Los fenicios fueron los primeros en fundar establecimientos comerciales en Libia, cuando los mercaderes de Tiro (en el actual Líbano), desarrollaron relaciones comerciales con las tribus bereberes y firmaron tratados con ellos para asegurar su cooperación en la explotación de materias primas. Durante el siglo V a. C., la más grande de las colonias fenicias, Cartago, había extendido su hegemonía en la mayor parte del norte de África, donde existía una civilización, conocida como púnica. Los asentamientos púnicos en la costa de Libia incluían Oea (Trípoli más tarde), Libdah (más tarde Leptis Magna) y Sabratha. Estas tres ciudades se encontraban en un área que más tarde se llamaría Trípoli, o "Tres Ciudades", de la que Trípoli, la capital de la Libia moderna llevaría su nombre.
En el 630 a. C., los antiguos griegos colonizaron el este de Libia y fundaron la ciudad de Cirene. Doscientos años más adelante, cuatro importantes ciudades griegas se establecieron en la zona conocida como Cirenaica: Barce o Barca (más adelante Marj ); Euhesperides (más tarde Berenice y hoy en día Bengasi), Taucheira (más tarde Arsinoe, la actual Tocra); Balagrae (más tarde Bayda y Beda Littoria bajo la ocupación italiana, hoy en día Bayda) y Apolonia (más tarde Susa), el puerto de Cirene. Junto con Cirene, eran conocidas como la Pentápolis ("Cinco Ciudades").
Cirene se convirtió en uno de los grandes centros intelectuales y artísticos del mundo griego, y era famosa por su escuela de medicina, sus academias y su arquitectura. Los griegos de la Pentápolis resistieron las incursiones de los antiguos egipcios del Este, así como las de los cartagineses por el Occidente, hasta que en el 525 a. C. el ejército persa de Cambises II invadió la Cirenaica, que durante los próximos dos siglos permanecería bajo el dominio persa o egipcio. Alejandro Magno fue bien recibido por los griegos, cuando entró en la Cirenaica en el 331 a. C., volviendo a caer el este de Libia bajo el control de los griegos, esta vez como parte del Reino Ptolemaico. Más tarde, se formaría una federación de la Pentápolis que sería gobernada por un rey habitualmente perteneciente a la casa real ptolemaica.
Después de la caída de Cartago, los romanos no ocuparon inmediatamente Tripolitania (la región del entorno de Trípoli), sino que la dejaron bajo el control de los reyes de Numidia, hasta que las ciudades costeras pidieron y obtuvieron su protección. Ptolomeo Apión, el último gobernante griego, legó la Cirenaica a Roma, que anexionó formalmente la región en el 74 a. C. y la unió con Creta como una de las provincias senatoriales romanas. Durante las guerras civiles romanas, Tripolitania (todavía no anexionada formalmente) y Cirenaica apoyaron a Pompeyo y Marco Antonio contra, respectivamente, César y Octavio. Los romanos completaron la conquista de la región en tiempos de Augusto, ocupando el norte de Fezzan ("Fasania") con Lucio Cornelio Balbo el Menor. Como parte de la "Africa Nova" la provincia de Tripolitania alcanzó gran prosperidad, y llegó a su edad de oro en los siglos II y III, cuando la ciudad de Leptis Magna, lugar de origen de la dinastía de los Severos, estaba en su mayor apogeo. Por otra parte, las primeras comunidades cristianas se establecieron en Cirenaica en la época del emperador Claudio, pero fue devastada en gran parte durante la Guerra de Kitos y, aunque sería repoblada por Trajano mediante colonias militares, a partir de entonces comenzaría su decadencia. A pesar de todo, durante más de 400 años, Tripolitania y Cirenaica fueron parte de un Estado cosmopolita cuyos ciudadanos compartían una lengua común, un sistema legal y una identidad romana.
Las ruinas romanas como las de Leptis Magna y Sabratha, existentes en la actual Libia, dan testimonio de la antigua vitalidad de la región, cuando ciudades populosas e incluso pueblos más pequeños disfrutaron de las comodidades de la vida urbana en forma de foros, mercados, espectáculos públicos o baños, que se encuentran en todos los rincones del Imperio Romano. Comerciantes y artesanos de diversas partes del mundo romano se establecieron en el norte de África, pero el carácter de las ciudades de Tripolitania se mantuvo decididamente púnico y, en Cirenaica, el carácter griego. Tripolitania fue un gran exportador de aceite de oliva, así como un centro del comercio de marfil y animales salvajes llevado a la costa por los Garamantes, mientras que Cirenaica fue un centro importante de los vinos, drogas y caballos. El grueso de la población del campo consistía en agricultores bereberes, que en el oeste fueron completamente «romanizados» en la lengua y las costumbres. Hasta el siglo X la lengua romance de África se mantuvo en uso en algunas zonas de Tripolitania, principalmente cerca de la frontera con Túnez.
Desde el siglo octavo los árabes ocuparon Tripolitania y Cirenaica. La religión musulmana sustituyó la cristiana desde entonces, aunque quedaron algunos pequeños enclaves en las áreas bérberas de Libia hasta el año mil. En 1510, Fernando el Católico tomó Trípoli; Carlos V cedió la ciudad en 1528 a los "Caballeros de San Juan" (la Orden de Malta) que habían sido expulsados de Rodas por los turcos. Los cristianos fueron expulsados en 1553 por corsarios turcos de Argelia, actuando en nombre del Imperio otomano.
Constantinopla mantendría una soberanía sobre la zona que se hizo casi nominal cuando en 1711 Ahmed Karamanli se hizo con el poder fundando la dinastía Karamanli, que se mantuvo hasta los años 1830, en que el Imperio otomano tomó directamente el control sobre lo que se denominó el bajalato de Trípoli.
En 1912, Libia fue invadida por Italia. Hasta ese momento, debido a su escaso valor económico y estratégico, el territorio (a la sazón controlado por jefes beduinos) se había librado de la voracidad de las potencias imperialistas europeas. Pero los italianos, que deseaban crear un imperio colonial, no tenían mejores tierras que invadir, a lo que se unió la cercanía geográfica del territorio con su propia península. Después de una sangrienta guerra de "pacificación" que duró unos diez años, los italianos empezaron a colonizar con éxito el territorio, especialmente en la costa donde el gobernador Italo Balbo (que uniendo en 1934 Tripolitania y Cirenaica creó la "Libia" actual) fundó varias pequeñas ciudades agrícolas.
La economía de Libia experimentó un enorme desarrollo, desde la viabilidad con puertos y aeropuertos nuevos hasta la creación de un "Grand Prix" automovilístico de fama internacional en Trípoli. También los árabes locales se asociaron al desarrollo de la Libia italiana, hasta el punto de que en 1940 había dos divisiones de soldados libios en el ejército colonial italiano.
El dominio italiano sobre Libia duró hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, conflagración en la que el territorio fue escenario de la lucha entre el Afrika Korps de Rommel, por parte del Eje, y las tropas de Montgomery, por parte de Gran Bretaña, las fuerzas aliadas.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, los aliados no logran ponerse de acuerdo sobre el futuro de la antigua colonia italiana. En ese momento era un territorio más de cinco veces mayor que la propia Italia. Sin embargo, la población no sobrepasaba el millón de habitantes, por lo que representaba un destino apropiado para el remanente de población de Italia que empezó a buscar lugares a los cuales emigrar después de la guerra. Los recelos entre Occidente y la Unión Soviética hacen que finalmente la ONU decida dar la independencia al país dejándolo en manos del rey Idris.
De esta forma Libia se convierte en la primera colonia africana en lograr su independencia (Egipto había conseguido la independencia anteriormente, pero desde el punto de vista legal era un protectorado británico, con un monarca que ya reinaba antes de la independencia, a diferencia de Libia). Más adelante las potencias europeas lamentarían este hecho, pues contribuyó a desencadenar las diferentes luchas por la independencia africana. Además perdieron para sí la última oportunidad de construir un estado de estilo europeo en el litoral sur del Mediterráneo.
El coronel Muammar al-Gaddafi fue elegido líder en 1969 en la revolución que derrocó al rey Idris e implantó un régimen de gobierno socialista conocido como Yamahiriya («Estado de las masas») que pretende ser un sistema de Gobierno directo donde el pueblo ejerce el poder mediante la participación directa y protagónica en las tomas de decisiones (poder popular), basado en el panarabismo y el islam. 
De 1977 en adelante, el PIB per cápita en el país se elevó a más de 11 000 dólares, el quinto más alto de África, y el Índice de desarrollo humano ascendió hasta ser el quinto de África y mayor que Arabia Saudí. Eso se consiguió sin pedir préstamos al exterior, manteniendo a Libia sin deuda. El Gran Río Artificial también se construyó para permitir el libre acceso a agua fresca en grandes partes del país. Además, se prestó apoyo financiero para becas universitarias y programas de empleo. 
Desde 1978 y hasta 1987, existieron conflictos entre Libia y Chad, por la participación libia en la guerra civil de Chad. Las fuerzas libias apoyaron a una facción, aportaron tropas y pertrechos en la zona fronteriza y en un momento dado lograron avanzar hasta la capital. Finalmente los chadianos consiguieron que los libios se retiraran de su territorio, en la llamada "Guerra de los Toyota".
El régimen de Gadafi "supuestamente" patrocinó acciones terroristas contra países occidentales y principalmente contra objetivos estadounidenses. Por estos hechos Ronald Reagan ordenó en 1986 el bombardeo de las dos principales ciudades libias, Trípoli y Bengasi; en estas acciones murieron varios civiles, incluyendo una hija adoptiva de Gadafi, Jana. Al final de los años 1980 dos aviones fueron hechos estallar en atentados terroristas, uno en el Reino Unido y otro en África. Los Estados Unidos, el Reino Unido y Francia acusaron a Libia de dichas acciones y emprendieron una serie de sanciones que llevaron al aislamiento del país. En 2003 el gobierno libio reconoció la responsabilidad de ciudadanos libios en estos atentados y llegó a acuerdos por los que se comprometía a indemnizar a los familiares de las víctimas de los dos aviones. Como consecuencia, se levantaron las sanciones que existían sobre el país.
Por otra parte, la Unión Africana se formó oficialmente en marzo de 2001, durante una ceremonia llevada a cabo en la ciudad libia de Sirte. Este período de tiempo termina el 20 de octubre de 2011 con la muerte de Gadafi tras siete meses de guerra.
Cabe destacar por último, el apoyo al desarrollo humano y la situación del pueblo durante los gobiernos de Gadafi y su impulso a crear una confederación entre todos los países de África (Estados Unidos Africanos), que desapareció con su caída.
A principios del 2011 se produjeron una serie de protestas en el mundo árabe y una parte de la población de Libia se manifestó contra el régimen de Muamar el Gadafi mientras otro segmento mantuvo su apoyo. Los opositores controlaban mediante comités populares las ciudades de Tobruk, Derna, Al Bayda, Al Marj, Bengasi y Ajdabiya en el este; Misurata, Bani Walid, Al Khums, Tarhunah, Gharyan, Zuara, Al Jufrah, Zauiya y Nalut en el oeste, rodeando la capital. Gadafi, con 120.000 leales al régimen, (algunos hablaban de que fueron mercenarios chadianos, lo cual el mismo gobierno de Chad negó categóricamente) controló las ciudades de Trípoli y Sirte en el oeste y Sabha en el sur. Gadafi reprimió con gran dureza las manifestaciones mediante mercenarios y ataques aéreos, aunque tales ataques aéreos contra la población civil no han sido objetivamente probados todavía. En Bengasi, al menos 130 militares fueron asesinados por negarse supuestamente a disparar contra el pueblo desarmado.Algunos pilotos libios, expresaron las cadenas de noticias, desertaron para evitar cumplir las órdenes de disparar contra la población civil y fueron varios los ministros, embajadores y líderes religiosos que abandonaron a Gadafi. La ONU hizo una estimación de más de 2.000 muertos civiles a manos del régimen, y emitió la Resolución 1970 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y solicitó así una investigación internacional sobre la violenta represión que incluía crímenes contra la humanidad. La Coalición Internacional contra los Criminales de Guerra contabilizaba además 3.980 heridos y al menos 1.500 desaparecidos. La situación de las ciudades de Zlitan y Al 'Aziziyah, en el oeste y cercanas a Trípoli, era incierta y había combates en Misurata y Zauiya, donde las tropas de Gadafi fueron rechazadas por los opositores.
El 17 de marzo se aprobó la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas estableciendo una zona de exclusión aérea. A las 19:30 del 19 de marzo, Estados Unidos y Reino Unido lanzaron misiles Tomahawks sobre objetivos militares libios cerca de Trípoli, según la operación "Odisea al amanecer", una operación que comienza cuando aviones de combate franceses lanzaron ataques contra las fuerzas leales al régimen de Muamar el Gadafi. La televisión Libia, en cierto momento, ha dicho que ha derribado un avión francés. Países como el Reino Unido, España y Dinamarca se unieron a la ofensiva aliada al día siguiente. Horas más tarde, sería Catar el primer país árabe en unirse a la lucha contra Gadafi.
El 22 de agosto, tras la batalla de Tripoli, el régimen de Gadafi se desmoronó. El 29 de agosto, Jean Ping, presidente de la Unión Africana denunció la matanzas de negros por parte del miembros del Consejo Nacional de Transición, con la excusa de ser mercenarios. La ciudad de Bani Walid fue tomada el 17 de octubre.
El 20 de octubre de 2011 concluyó este conflicto armado con la toma de Sirte, el último reducto gadafista en pie, y la muerte del coronel libio.
En el momento del anuncio de la liberación de Libia el 23 de octubre el CNT aún no había formado un gobierno provisional, pero aseguró que lo haría dentro de 30 días.
El Consejo Nacional de Transición ha estado plagado de divisiones internas durante su mandato en Libia como autoridad provisional de gobierno. Se pospuso la formación de un gobierno provisional, interino en varias ocasiones durante el período anterior a la muerte de Muamar Gadafi en su ciudad natal de Sirte, el 20 de octubre.
El 23 de octubre se anunció que se estaban celebrando consultas para formar un gobierno de transición dentro de un mes, seguido de elecciones para una Asamblea Constituyente en ocho meses y elecciones parlamentarias y presidenciales a celebrarse dentro de un año.y tuvieron su independencia el 24 de diciembre de 1951.
El Consejo Nacional de Transición fue un cuerpo político que se formó para representar a Libia por las fuerzas anti-Gaddafi durante la guerra de 2011. Ese 5 de marzo el consejo declaró ser el único representante de todo el Estado. En octubre había sido reconocido ya por 100 países, incluyendo a Francia, Italia, Alemania, Canadá, Catar y Turquía. Fue también apoyado por varios otros países árabes y países europeos. El 16 de septiembre, la ONU le reconoció oficialmente. El consejo formó un órgano de gobierno provisional, el Consejo Ejecutivo, el 23 de marzo con Mahmoud Jibril como presidente. Los Estados Unidos reconocieron oficialmente al Consejo Nacional en julio. El Reino Unido hizo lo mismo días después, expulsando a todos los diplomáticos del gobierno libio del país antes de la acreditación de un enviado del Consejo Nacional a la embajada libia en Londres.
Bengasi, la segunda ciudad de Libia y el centro de la resistencia contra Gadafi durante la guerra, sirvió como sede provisional del CNT para los meses siguientes a su creación. En agosto, el ministro de Finanzas Alí Tarhouni anunció que el CNT se trasladaba a Trípoli, presentándola como la capital de Libia, con efecto inmediato. Sin embargo, no fue hasta principios de septiembre, cuando las oficinas del CNT y los ministros, entre ellos su presidente Mustafa Abdul Jalil, se retiraron de Bengasi, debido que esta ciudad es más segura y la infraestructura está bien establecida.
Al año siguiente el Consejo se disolvió formalmente, sin haber sido reconocido por Estados como Nicaragua, Namibia, Zimbabue, Bolivia y Venezuela. Uruguay se abstuvo. Le sustituyó el hoy gobernante Congreso General de la Nación.
El Congreso Nacional Unicameral está conformado por doscientos senadores elegido por casi setenta circunscripciones y los otros ochenta senadores son elegidos por otras veinte circunscripciones.
Las primeras elecciones del Congreso Nacional se desarrollaron a mediados de 2012. El 20 de febrero de 2014 hubo elecciones para elegir la comisión constituyente con muy escasa participación.
El sistema judicial de Libia se basa en la Sharia, es decir, la ley islámica. Sin embargo, luego de la rebelión de 2011, el gobierno de transición ha tenido dificultades para la aplicación de la ley. En 2014, el sistema judicial libio aún se encontraba en desarrollo y era dirigido por entidades estatales y no gubernamentales.
El ejército libio de tierra, contaba con 45 000 miembros para el 2003 y una armada de 9000; las fuerzas aéreas sumaban 25 000 hombres. Existen trece bases militares en Libia.
Libia se encontraba dividida en el pasado en gobernaciones o "muhafazat", pasó luego a organizar su territorio en 25 municipios o "baladiyah". Posteriormente, el país fue dividido en 34 "shabiyat".